MADRID, 20 (EUROPA PRESS)
Un palestino miembro del grupo armado Yihad Islámica ha fallecido este martes tras ser tiroteado el lunes por la noche en enfrentamientos con el Ejército de Israel en Husan, una localidad ubicada a nueve kilómetros de la ciudad cisjordana de Belén, en una jornada marcada por la muerte de seis palestinos en una operación israelí en Yenín.
Según el Ministerio de Sanidad palestino, la víctima mortal --identificado como Zakaria Mohamed al Zaul, de 20 años-- ha recibido un disparo mortal en la cabeza en Husan.
Las autoridades locales han informado a la agencia de noticias WAFA de que los enfrentamientos han tenido lugar en la entrada de la localidad, donde los soldados israelíes han disparado balas y gases lacrimógenos. Además, fuentes de seguridad han indicado que otros dos jóvenes han resultado heridos de bala, uno en el cuello y otro en el abdomen, y un tercero ha sido detenido.
Tras ello, Yihad Islámica ha publicado un comunicado en su página web que Al Zaul era un miembro del grupo que "ha caído mártir bajo las balas de los soldados de ocupación durante un enfrentamiento en Belén".
Asimismo, el grupo ha reclamado a la población palestina "más unidad y cohesión para responder a la continua agresión y hacer frente a la conspiración y el terrorismo (por parte de Israel)", al tiempo que ha indicado que los "valientes combatientes de la resistencia" continúan su "honorable batalla hasta la libertad y la salvación".
El Ejército de Israel ha apuntado a través de su cuenta en la red social Twitter que ha llevado a cabo durante las últimas horas varias redadas en Cisjordania que se han saldado con la detención de seis sospechosos y ha confirmado incidentes en el marco de la redada en Husan.
"Un sospechoso ha lanzado cócteles molotov contra las fuerzas del Ejército que estaban actuando para proteger el eje de Beitar, en la aldea de Husan. Las fuerzas han respondido abriendo fuego y se ha detectado un impacto. No hay bajas entre nuestras fuerzas", ha dicho.
Asimismo, ha resaltado que se han registrado "disturbios violentos" cerca de Beit Habarká en los que "decenas de sospechosos han lanzado piedras y neumáticos ardiendo a las fuerzas, que respondieron con medidas antidisturbios". "Los militares arrestaron a un sospechoso que lanzó cócteles molotov", ha especificado.
El Ejército israelí ha señalado que además ha detenido a tres personas buscadas por las autoridades en Ranzis y Hebrón, mientras que otro sospechoso ha sido detenido en Beit Omar, una operación en la que también ha incautado una pistola y un fusil de asalto tipo Kalashnikov.
"Las personas buscadas que han sido arrestadas y los materiales de guerra confiscados han sido entregados a las fuerzas de seguridad para los siguientes pasos. No hay bajas entre nuestras fuerzas", ha reiterado el Ejército a través de su cuenta en Twitter.
Por su parte, el portavoz del Gobierno palestino, Ibrahim Melhem, ha denunciado que el "derramamiento de sangre continúa en todo el país" y que las fuerzas israelíes "continúan cometiendo sus crímenes sin el menor respeto por las leyes internacionales o las normas humanas".
"Mientras que la sangre de las víctimas --niños y jóvenes no se ha secado en Yenín por la mañana, se han abierto nuevas heridas en Husan por la noche", ha señalado Melhem. Así, ha indicado en un comunicado que el primer ministro palestino, Mohamad Shtayé, ha transmitido sus condolencias a los familiares de las víctimas.
La jornada del lunes estuvo marcada por la muerte de seis palestinos en una operación israelí en Yenín que se saldó con más de 60 palestinos y siete agentes israelíes heridos y que implicó que un helicóptero Apache abriera fuego contra "personas armadas" --la primera vez que ocurre algo así desde la Segunda Intifada-- después de que varios vehículos y militares quedaran atrapados en la zona de operaciones por la explosión de un artefacto y los disparos de milicianos desplegados en el lugar.