Publicado 18/12/2019 17:18CET

Mueren catorce civiles chadianos en un ataque de Boko Haram en las orillas del lago Chad

Milicianos de Boko Haram
Milicianos de Boko Haram - REUTERS / STRINGER . - Archivo

YAMENA, 18 Dic. (Reuters/EP) -

Al menos catorce personas murieron en la noche del martes en un ataque ejecutado por presuntos miembros del grupo yihadista Boko Haram en la localidad chadiana de Kaiga, situada en las orillas del lago Chad, según han confirmado este miércoles fuentes oficiales.

"Los asaltantes llegaron durante la noche y atacaron a los pescadores", ha dicho Dimoya Souapebe, un funcionario local, en declaraciones a la agencia de noticias Reuters. Así, ha dicho que otros cinco resultaron heridos y trece han sido dados por desaparecidos.

En marzo, milicianos de Boko Haram mataron a 23 soldados en el que fue el ataque más mortífero de este tipo en el país africano. La zona del lago Chad ha estado sacudida por los ataques de Boko Haram desde 2009.

Las autoridades de la región suelen usar el término Boko Haram para referirse indistintamente a la filial de Estado Islámico --Estado Islámico en África Occidental (ISWA)-- y al grupo liderado por Abubakar Shekau, si bien ambas son organizaciones separadas y que actúan en zonas distintas en la región del lago Chad y el noreste de Nigeria.

Boko Haram surgió en 2002 con el objetivo de derrocar al Gobierno de Nigeria e imponer una estricta interpretación de la 'sharia' o ley islámica en todo el país. El balance desde entonces es de 20.000 muertos y casi tres millones de desplazados.

Tras jurar lealtad a Estado Islámico en 2015 se dividió entre quienes siguen a Abubakr Shekau --hasta entonces líder del grupo--, en la región del bosque de Sambisa, e ISWA, liderado por Abú Abdulá ibn Umar al Barnaui.

Según un estudio publicado por el 'think-tank' Africa Center for Strategic Studies (ACSS), dependiente del Departamento de Defensa norteamericano, Boko Haram cometió 444 actos de violencia en 2018, un 25 por ciento menos de actividad con respecto al año anterior, y mató a 2.052 personas en 2018.

Por su parte, ISWA incrementó su actividad y triplicó sus acciones, pasando de 27 en 2017 a 83 el año pasado. Con ello también aumentaron sus víctimas, que alcanzaron las 687, un 58 por ciento más, según el estudio.

Para leer más