27 de febrero de 2020
 
Publicado 19/07/2019 18:24:01CET

Mueren cuatro militares y 19 milicianos en enfrentamientos en el noreste de RDC

Soldados en República Democrática del Congo
Soldados en República Democrática del Congo - REUTERS / GORAN TOMASEVIC - Archivo

MADRID, 19 Jul. (EUROPA PRESS) -

Al menos cuatro militares congoleños han muerto en enfrentamientos registrados durante los últimos dos días con hombres armados en el territorio de Djugu, situado en la provincia de Ituri, en el noreste de República Democrática del Congo (RDC).

El portavoz del Ejército en Ituri, Jules Ngongo, ha señalado además que un total de 19 miembros del grupo armado Ngudjolo han muerto en los combates, que han estado centrados en las localidades de Agu y Jailo.

Ngongo ha manifestado además que durante los enfrentamientos fueron dados por desaparecidos varios militares, que han sido localizados durante la jornada de este viernes, según ha informado la emisora local Radio Okapi.

Asimismo, ha resaltado que el grupo "es una milicia que emana de la población" del sector de Djailo, tal y como ha recogido el portal local de noticias Actualité. Djugu ha sufrido un grave deterioro de la situación de seguridad durante las últimas semanas.

Las organizaciones de la sociedad civil en Ituri denunciaron el 18 de junio que al menos 240 personas habían muerto en la ola de violencia registrada durante los días anteriores, después de que las autoridades informaran del hallazgo de más de 160 cadáveres.

Según el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR), más de 300.000 personas se han visto forzadas a abandonar sus hogares por los enfrentamientos interétnicos registrados este mes en Ituri.

El repunte de la violencia en Ituri, escenario de tensiones étnicas desde hace décadas, ha traído a la memoria el conflicto entre los hema y los lendu entre 1999 y 2007 por derechos de pastoreo y representación política, que se saldó con cerca de 50.000 muertos.

Si bien desde entonces hubo una década de tranquilidad, los enfrentamientos entre ambas comunidades resurgieron a finales de 2017 y principios de 2018, con alrededor de 300 muertos antes de la vuelta a la calma.