27 de febrero de 2020
 
Publicado 21/05/2018 16:52:09CET

Mueren al menos siete personas en un ataque en la región de Kasai, en el sur de RDC

MADRID, 21 May. (EUROPA PRESS) -

Al menos siete personas han muerto en la madrugada de este lunes en un ataque perpetrado en la localidad congoleña de Matopolo, situado en la región de Kasai (sur), según fuentes oficiales citadas por el diario local 'Actualité'.

El administrador del territorio de Mweka, en el que se encuentra la citada aldea, ha indicado que "hombres armados irrumpieron en Matopolo y abrieron fuego contra los habitantes mientras dormían", antes de confirmar que el ataque ha dejado además once heridos.

Fuentes militares citadas por el diario han indicado que los atacantes llegaron a Matopolo desde un bosque situado en la zona fronteriza con Angola. Por el momento se desconoce a qué grupo pertenecen los responsables del asalto.

Otra fuente ha señalado bajo condición de anonimato que toda la población de la localidad, calculada en torno a las 700 personas, "se encuentra escondida en el bosque y teme el retorno de los milicianos".

La violencia en la región de Kasai, una de las más pobres del país, comenzó en agosto de 2016. Kamuina Nsapu, que había heredado el puesto de jefe local a la muerte de su padre, creó su propia milicia para enfrentarse al Gobierno ante el rechazo de las autoridades a reconocer su poder sobre la zona de Dibaya.

El 8 de agosto de ese año, sus milicianos atacaron la localidad de Tshimbulu (Kasai Central), matando a nueve personas y tan solo cuatro días después Kamuina Nsapu murió en un enfrentamiento con la Policía.

Pese a lo que cabría esperar, sus milicianos no desistieron sino que a partir de septiembre retomaron los ataques, propagando su actividad a otras provincias como Kasai, Kasai Oriental, Lomami y Sankuru.

Dos investigadores de la ONU en el país fueron secuestrados a principios de marzo de 2017 en esta provincia, y sus cadáveres fueron localizados días después, según confirmó el Gobierno de RDC.

Sin embargo, se alcanzó un acuerdo a mediados de 2017 para poner fin a las hostilidades, y desde entonces se ha informado de que altos cargos de la milicia han sido incorporados incluso al equipo de seguridad del gobernador de Kasai, Denis Kambayi.

Naciones Unidas y las autoridades congoleñas han localizado numerosas fosas comunes en la región. El Gobierno acusa de las matanzas a los rebeldes, si bien organizaciones internacionales han apuntado a miembros de las fuerzas de seguridad como participantes en algunas de ellas.