Michel Barnier
HANNAH MCKAY/REUTERS
Actualizado: miércoles, 10 mayo 2017 20:05

Barnier recuerda a Reino Unido que deberá cumplir con los compromisos presupuestarios porque, de lo contrario, habrá consecuencias "catastróficas"

MADRID, 10 May. (EUROPA PRESS) -

El negociador de la UE para el Brexit, Michel Barnier, ha explicado que encara el inminente proceso de diálogo con Reino Unido con "firmeza" y "cordialidad", aunque ha reconocido que no es momento de "ser ingenuos" y ha recordado que el Estado británico deberá cumplir con los compromisos presupuestarios adquiridos --sin dar cifras--.

Barnier ha comparecido ante la Comisión Mixta para la UE en el Congreso de los Diputados para explicar las negociaciones que comenzarán después de las elecciones británicas del 8 de junio y deberán concluir en un plazo máximo de dos años a contar desde la notificación formal de ruptura por parte de Londres, en marzo de 2019.

El excomisario francés ha advertido que se trata de un tiempo "muy breve", en la medida en que las partes deben cerrar una salida "ordenada" de Reino Unido y cerrar el futuro marco de relaciones. Por este motivo, ha instado a utilizar el tiempo con "eficacia" y ha confiado en concluir el diálogo en octubre o noviembre de 2018, tras lo cual se iniciaría previsiblemente el proceso de ratificación por parte de los parlamentos nacionales.

"Esta negociación es compleja, es grave abandonar la UE y tenemos que limitar las consecuencias", ha explicado Barnier, que ha incidido especialmente en las repercusiones que tendrá el proceso de divorcio para las "ventajas" de las que actualmente goza Reino Unido. "No queremos revancha ni venganza", ha añadido.

El negociador ha dicho que es momento de ser "firmes" y "cordiales", pero "no ingenuos", ya que quedan aspectos clave por cerrar en materia comercial y de derechos ciudadanos. "Es Reino Unido el que abandona la UE por voluntad propia", ha apuntado en un momento de su alocución ante los diputados españoles.

DEUDAS PENDIENTES

Barnier ha citado entre las prioridades el cumplimiento del actual presupuesto europeo, con un periodo de validez de siete años y cuya aplicación depende en parte de las contribuciones de Reino Unido. Los Veintisiete solicitarán a los británicos "que salden las cuentas, ni más ni menos". "No les pediremos ni una libra más", ha apostillado.

En este sentido, ha advertido de que hay programas conjuntos y de los que se benefician ambas partes y ha recordado que, "si (los británicos) no pagan y nadie quiere pagar en su lugar, la solución será cortar los programas por lo sano", lo cual sería "absolutamente catastrófico" en su opinión. Barnier, no obstante, ha rehusado dar cifras de estos costes pendientes --100.000 millones de euros, según 'The Financial Times'--.

Sin embargo, para Barnier la "primera prioridad" pasa por despejar la "incertidumbre" sobre la situación en que quedarán 4,5 millones de personas: 3,2 millones de ciudadanos de la UE residentes en Reino Unido y 1,2 millones de británicos que viven en países del bloque comunitario. "Tenemos que garantizarles los derechos de vivir de forma sostenible, tal como lo hacen a día de hoy, para ellos y sus familias", ha agregado.

Esta cuestión ha sido precisamente la más repetida en las intervenciones de los grupos parlamentarios, que han instado a Barnier a trabajar para que se respeten tanto los derechos de residencia como los sociales. "La reciprocidad, la no discriminación y la continuidad de los derechos" es, a juicio de Barnier, el aspecto más importante del próximo diálogo, si bien ha admitido que en una segunda fase deberán analizarse detalles como "la fecha hasta la que se mantendrán estos derechos".

Otro de los temas a tratar es el de las fronteras, especialmente por las repercusiones que tendrá para Irlanda, que quedará partida "a mitad de la isla", así como el tráfico de bienes en un escenario donde el mercado único parece ya lejano. Barnier ha abogado por que haya una "competencia justa" con Reino Unido y ha recalcado que un país escindido no puede quedar en una situación "igual o mejor" que a la que tenía cuando formaba parte del bloque.

SITUACIÓN "EXTRAORDINARIA"

Barnier ha afirmado que la salida de Reino Unido de la UE es una "situación extraordinaria" y, como tal, espera que no se repita. El excomisario comunitario ha evitado valorar las repercusiones que puede tener para el escenario continental la victoria de Emmanuel Macron en Francia, pero sí que ha aplaudido que haya vencido un "europeísta" por el que él mismo pidió el voto públicamente.

De cara a los próximos dos años, Barnier negociará en nombre de unos Veintisiete que espera estén unidos y ha reclamado un debate "transparente" a nivel nacional, con una especial alusión ala responsabilidad de los diputados. "Hay que ser europeos, además de españoles", ha afirmado.

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