Archivo - El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu. - Kay Nietfeld/dpa - Archivo
MADRID, 14 May. (EUROPA PRESS) -
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ha asegurado este jueves que goza de una "buena salud" durante una nueva vista judicial celebrada en un tribunal de la ciudad de Tel Aviv después de que presentara precisamente una demanda contra dos periodistas que aseguraron en 2024 que el mandatario padecía varias enfermedades graves.
"Mi situación en materia de salud es buena, algunos dirían que es incluso excelente", ha afirmado Netanyahu ante la corte, según informaciones recogidas por el diario 'The Times of Israel'. Así, ha firmado que nunca ha sufrido cáncer de páncreas, tal y como afirmó el activista Gonen Ben Yitzhak, aunque el mandatario sí ha reconocido en el pasado haber sufrido cáncer de próstata --una información que no fue confirmada hasta hace unas semanas dado que quiso evitar que saliera a la luz en plena ofensiva contra Irán--.
Sobre la posibilidad de que esta enfermedad hubiese sido pancreática, ha indicado que, en caso de que ese hubiese sido el diagnóstico, "ya estaría muerto", por lo que ha procedido a explicar en qué consistió la cirugía para el agrandamiento de la próstata a la que fue sometido en diciembre de 2024 y el consiguiente diagnóstico, que afirma que le fue confirmado para "finales de 2025".
Además, ha aclarado que fue sometido a cinco tratamientos de radioterapia entre enero y febrero de este mismo año, y que esto le permitió curarse, si bien no dio detalles sobre este asunto hasta el mes pasado.
Sin embargo, esta información parece contradecir en cierto sentido la ofrecida por unos de sus médicos, que señalaban que el primer ministro comenzó a someterse a este tratamiento tan solo hace unos dos meses y medio, por lo que podría haberse realizado durante la segunda semana de febrero, poco antes del inicio de la ofensiva contra Irán.
Por otra parte, Netanyahu ha asegurado que se le colocó un marcapasos en 2023 tras registrar problemas cardiacos, si bien este no llegó a ponerse en funcionamiento. "Mis condiciones físicas han mejorado y ahora están arriba del todo en la escala médica. No a la mitad, no arriba, sino en el top 10 del percentil", ha aclarado.
Netanyahu ha utilizado su estado de salud en anteriores ocasiones para evitar declarar ante la justicia en el marco de los casos de corrupción que sigue teniendo abiertos. El primer ministro ha dicho no poder acudir a los juzgados en numerosas ocasiones aludiendo a diversas afecciones, pero también por cuestiones de "seguridad nacional", lo que ha alargado significativamente los procesos judiciales que aún sigue teniendo pendientes ante la Justicia.
Se trata de la primera persona en la historia de Israel en ser imputada mientras ocupa el cargo de primer ministro y ha sido acusado de pagar sobornos, fraude y abuso de poder en tres casos, tras las investigaciones encabezadas por el ahora ex fiscal general Avichai Mandelblit.
La Fiscalía denunció en abril de 2021 un "grave caso de corrupción del régimen" en la primera sesión de la fase de presentación de pruebas en el proceso por corrupción contra Netanyahu, quien ha rechazado los cargos y ha hablado de "caza de brujas" y un "golpe de Estado judicial".
El más grave de ellos es el llamado 'caso 4000', en el que hace frente a cargos por impulsar regulaciones que beneficiaron al accionista mayoritario del grupo Bezeq, Shaul Elovitch, a cambio de una cobertura favorable al Gobierno por parte del portal de noticias Walla.