BEIRUT, 3 Ago. (EUROPA PRESS) -
Cerca de 900 libaneses han muerto y 3.000 han resultado heridos desde que comenzó la ofensiva israelí, el pasado 12 de julio, según informó el primer ministro libanés, Fuad Siniora, en un mensaje por videoconferencia transmitido a los asistentes a la cumbre de Organización de la Conferencia Islámica en Malasia.
"Alrededor de 900 han muerto y 3.000 han resultado heridos hasta la fecha, y una tercera parte de las víctimas eran niños menores de 12 años", afirmó el primer ministro.
Según Siniora, la ofensiva israelí "está registrando un enorme balance en vidas humanas e infraestructuras, ha arrasado totalmente nuestro país y ha hecho añicos nuestra economía".
Durante el día de hoy un misil israelí impactó contra una casa en una localidad fronteriza libanesa a primera hora de la mañana, matando a tres miembros de una familia, según informaron fuentes de la seguridad libanesa.
El ataque se produjo en la localidad de Taibeh, a menos de 5 kilómetros de la frontera israelí. Un misil impactó en una casa de dos plantas de Hani Abdo Marmar a las 9:10 horas (8:10 hora española), matando a éste en el acto junto con su mujer y un hijo, según las citadas fuentes.
Las tres víctimas se encuentran aún enterradas bajo los escombros de sus casa, que ha quedado completamente destruida, según los testigos. Taibeh ha sido escenario de intensos enfrentamientos entre la milicia chií libanesa Hezbolá y las tropas terrestres israelíes durante días.
ISRAEL ACUSA A HEZBOLÁ DE UTILIZAR CIVILES COMO ESCUDOS
Una investigación del Ejército israelí sobre el bombardeo del domingo pasado contra un edificio en Qana, en el sur de Líbano, en el que murieron 56 civiles admite un error pero acusa a la milicia chií libanesa Hezbolá de utilizar a los civiles como escudos humanos para sus ataques con cohetes, según un comunicado emitido a primera hora de hoy.
Dicho comunicado, que resume el informe de la investigación, afirma que el Ejército israelí no sabía que había civiles en el edificio bombardeado por la fuerza aérea. "Si la información hubiera indicado que había civiles presentes (...) el ataque no se habría llevado a cabo", señala el Ejército.
El bombardeo se produjo después de que se hubieran emitido órdenes respecto al ataque de "estructuras sospechosas" en localidades en las que se hubiera advertido a los civiles de que evacuaran, afirma el texto, añadiendo que las fuerzas de Hezbolá "utilizan estructuras civiles dentro de las localidades para almacenar armas y esconderse después de lanzar ataques con cohetes".
Según el Ejército israelí, más de 150 cohetes habían sido lanzados desde Qana y los alrededores desde el 12 de julio, cuando comenzó la actual ofensiva israelí en Líbano después del secuestro de dos soldados hebreos por Hezbolá.
En todo caso, como consecuencia de lo ocurrido en Qana, que provocó una intensa ola de críticas en la comunidad internacional, las directrices serán evaluadas y actualizadas.
El jefe del Estado Mayor israelí, teniente general Dan Halutz, pidió disculpas por la pérdida de vidas civiles pero acusó a Hezbolá de "usar a civiles como escudos humanos y operar de forma intencionada desde localidades e infraestructuras civiles".