JERUSALÉN, 9 Dic. (EUROPA PRESS) -
El primer ministro israelí en funciones, Ehud Olmert, opinó hoy que el Likud ha pasado de ser un partido en favor de la paz a una facción de extrema derecha, después de que eligiera a los representantes de su línea más dura para encabezar las listas en las elecciones generales del próximo 10 de febrero, para las que su líder, Benjamin Netanyahu, es el favorito en las encuestas.
En los mismos términos se pronunció Tzahi Hanegbi, diputado y estratega de la campaña del Kadima, el partido de Olmert, que señaló que el Likud ha elegido una lista de "extrema derecha" para sus candidatos a la Knesset (Parlamento israelí), informan los periódicos locales.
Hanegbi, ex dirigente del Likud que siguió al ex primer ministro Ariel Sharon cuando éste fundó en 2005 el Kadima tras la retirada unilateral de la Franja de Gaza, consideró que "el verdadero Likud" ha reaparecido después de las primarias que ha elegido a los candidatos para los comicios.
"El sueño del equipo de Netanyahu se ha convertido en pesadilla. Las estrellas se han ido y los rebeldes están dentro", consideró Hanegbi al referirse al ex diputado Moshe Kachlon y otros que se opusieron a la retirada de Gaza que lideró Sharon.
Sharon, quien desde enero de 2006 permanece en coma irreversible tras sufrir un derrame cerebral, fundó el Kadima después de la escisión de su partido tras la retirada de Gaza. Con él se fueron el propio Hanegbi, el primer ministro Ehud Olmert y los ministros Shaul Mofaz y Tzipi Livni, entre otros políticos. Del Partido Laborista se unieron el actual presidente, Simón Peres, y el diputado Haim Ramon.
Para Ramon, "la ilusión de un partido de centro-derecha se ha desmoronado esta mañana" tras la elección de los candidatos a la Knesset, ya que consideró que "está claro que es "la lista de extrema derecha más extrema que el Likud ha presentado desde su fundación".
También el diputado Zeev Boim, otro miembro del Kadima que empezó su carrera política en el Likud, opinó que este partido ha revelado su verdadero rostro. "Tal y como Ariel Sharon entendió que el Likud no tenía futuro, al final (Netanyahu) llegará a la misma conclusión y se verá obligado a establecer un nuevo partido", afirmó.