Actualizado 28/11/2007 09:31 CET

O.Próximo.- Annapolis cumple hoy su segunda jornada tras el compromiso de alcanzar un acuerdo de paz en 2008

WASHINGTON, 28 Nov. (EUROPA PRESS) -

La conferencia de paz para Oriente Próximo de Annapolis llega hoy a su segunda jornada, un día después de que las delegaciones israelí y palestina se comprometieran a iniciar negociaciones en breve con el objetivo de alcanzar un acuerdo de paz antes de finales de 2008. La reunión que dará el pistoletazo de salida a las conversaciones se celebrará el próximo 12 de diciembre, momento a partir del cual se realizarán dos veces a la semana, según anunció ayer el presidente estadounidense, George W. Bush.

Aunque tanto el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, como el primer ministro israelí, Ehud Olmert, han mostrado su buena disposición para lograr el entendimiento mutuo, el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) ha rechazado la representación del pueblo palestino que está ejerciendo Abbas en el encuentro internacional, sobre el que predijo que fracasará.

A pesar de que en un primer momento se creía lo contrario, las delegaciones palestina e israelí llegaron ayer a un acuerdo en Annapolis para una declaración conjunta de cara a la conferencia de paz.

Olmert afirmó ayer en la inauguración de la conferencia que está dispuesto a abordar "todos los asuntos centrales" de forma "abierta y valiente" y aseguró que a través del diálogo será posible llegar a un acuerdo para la formación de un Estado palestino. En todo caso, advirtió de que esto sólo será posible cuando se hayan cumplido plenamente las obligaciones derivadas de la 'Hoja de Ruta' adoptada por el Cuarteto. "Cumpliremos todas nuestras obligaciones", aseveró, y pidió a los palestinos que hagan lo mismo.

El objetivo de Olmert es lograr la paz, ya que, a su juicio, es el único camino, y que no hay otra solución que la de crear dos Estados, uno para los israelíes y otro para los palestinos, por lo que Israel está dispuesto a realizar "concesiones dolorosas" y a comprometerse. Para conseguir esa paz, pidió a los representantes del mundo árabe presentes en Annapolis que pongan fin "al boicot y al distanciamiento hacia Israel".

ABBAS TOCA PUNTOS SENSIBLES

Por su parte, el presidente palestino no dejó escapar la oportunidad de mencionar algunas de las cuestiones más delicadas que, a su juicio, deberían estar presentes en Annapolis. Así, declaró que, en las negociaciones de mañana, pretende tratar "todos los asuntos, incluido Jerusalén". "Los palestinos necesitamos que Jerusalén Este sea nuestra capital y mantener relaciones abiertas con Jerusalén Oeste", manifestó.

En este sentido, destacó la necesidad de que Israel se retire de "los territorios ocupados desde 1967, incluido Jerusalén Este, así como los Altos del Golán sirios y los territorios libaneses ocupados". En su opinión, la paz no depende exclusivamente de los Estados árabes, sino que depende también del final de la ocupación".

Además, exigió una solución definitiva a la situación de los refugiados palestinos y solicitó a Bush que actúe para conseguir la liberación de los prisioneros palestinos.

Sin embargo, Abbas tuvo unas palabras de agradecimiento para Olmert por sus "deseos de paz", al aceptar reunirse hoy con él. "Alcanzar la paz no es imposible si hay voluntad", declaró en la apertura del encuentro.

También quiso enfatizar los esfuerzos "incansables" del enviado del Cuarteto para Oriente Próximo, Tony Blair, y la labor de la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, sin la que, según dijo, no se habría celebrado la conferencia de Annapolis. Asimismo, agradeció la participación de los países árabes en la conferencia.

BUSH VE EN ANNAPOLIS UN "PUNTO DE PARTIDA"

También Bush expresó en el discurso inaugural sus expectativas respecto al encuentro, al indicar que Annapolis debe ser "un punto de partida, no un final". "Creo que se acerca el día en que veremos la paz", declaró. Según Bush, esa paz sentaría sus bases sobre ciertos objetivos primordiales para cada parte: mientras que el pueblo palestino quiere recuperar "su dignidad mediante la soberanía", el pueblo israelí desea "librarse de la amenaza terrorista y que se le respete y quiera" en la región.

En este contexto, el presidente estadounidense recalcó que, para conseguir estos fines, "se requiere un Estado palestino independiente" que ayudará a "desmantelar las estructuras terroristas". También comunicó a Olmert que no debe descuidar su deber de retirar los asentamientos ilegales creados por los israelíes. Por último, reiteró la importancia para ambas partes de aplicar "inmediatamente" la 'Hoja de Ruta'.

HAMÁS Y AL FATÁ SE MUESTRAN ESCÉPTICAS

Tanto Hamás como Al Fatá se han mostrado escépticas ante la conferencia patrocinada por Bush. El depuesto primer ministro palestino y presidente del Gobierno formado por Hamás en la Franja de Gaza, Ismail Haniyeh, declaró ayer, ante las decenas de miles de personas que se manifestaban en la ciudad de Gaza contra Annapolis, que la cumbre está "condenada al fracaso" .

En el mismo sentido se expreó, el portavoz de Hamás, Fawzi Barhoum, que rechazó el discurso de Abbas por considerar que el dirigente palestino "no tiene un mandato para discutir, acordar o borrar cualquier palabra" relativa a los derechos de los palestinos y que ha acudido a la conferencia "sin ningún apoyo de su pueblo", por lo que "está aislado y se representa sólo a sí mismo".