JERUSALÉN 23 Ene. (EUROPA PRESS) -
La censura militar israelí está aplicando estrictas restricciones para impedir que los medios de comunicación identifiquen a los oficiales del Ejército que participaron en la ofensiva realizada recientemente contra la Franja de Gaza y que se publique cualquier información sobre ellos que pueda utilizarse en su contra en procesos legales en el extranjero, según informó hoy el diario israelí 'Haaretz'.
En los últimos días, la censura ha prohibido que se publiquen los nombres completos y las fotografías de los oficiales que pertenezcan a rangos inferiores o iguales al de jefe de batallón o comandante, aseguró 'Haaretz', que añadió que la identidad de los generales de brigada, al parecer, ya se ha dado a conocer.
La censura también impide que se haga pública cualquier información que vincule a los militares de los rangos de teniente a teniente coronel con la destrucción causada por las operaciones en una zona en particular.
Al Ministerio de Defensa y al de Justicia les preocupa, según el periódico, que se presenten demandas de forma masiva contra determinados miembros del Ejército por violar presuntamente los Derechos Humanos durante los ataques contra Gaza.
Consideran que las entrevistas que han concedido algunos oficiales en las que describen la destrucción de viviendas y los daños causados a la población civil en las zonas en las que ellos dirigieron las operaciones podrían convertirse en pruebas con las que se habrían "autoincriminado" y que podrían ser utilizadas por grupos políticos y defensores de los Derechos Humanos para denunciar sus acciones ante la Justicia.
Las nuevas instrucciones sobre censura militar fueron elaboradas conjuntamente esta semana por el fiscal general del Estado, Menachem Mazuz, y su homólogo en el Ejército, general de brigada Avihai Mandelblit, y también colaboró el jefe del Estado Mayor, Gabi Ashkenazi.
Distintas organizaciones han comenzado a preparar una "lista de objetivos" que incluye los nombres de varios oficiales del Ejército que participaron en los ataques y dónde actuaron, con el fin de encontrar pruebas que permitan iniciar procesos legales contra ellos.
El comandante de la División de Gaza, Eyal Eisenberg, dijo ayer al ser preguntado por la posibilidad de ser demandado ante los tribunales que "se supone que el Estado debe garantizar la seguridad de sus ciudadanos" y subrayó que la ofensiva se produjo "después de ocho años sufriendo miles de cohetes Qassam en (la región israelí de) Negev", lanzados por los milicianos palestinos. "Creo que nos embarcamos en una guerra justa y me posiciono al lado de las tropas", añadió.