Actualizado 03/05/2007 02:19 CET

O.Próximo.-Livni pide la dimisión de Olmert y se muestra contraria a la convocatoria de elecciones generales anticipadas

Un asesor de Olmert asegura que no hay otra alternativa que cesar a Livni tras pedir ésta la dimisión de Olmert

JERUSALÉN, 3 May. (EUROPA PRESS) -

La ministra de Asuntos Exteriores israelí, Tzipi Livni, hizo un llamamiento ayer para pedir la dimisión del primer ministro, Ehud Olmert, dos días después de conocerse el primer informe parcial de la Comisión parlamentaria Winograd, encargada de evaluar las decisiones adoptadas durante la Segunda Guerra en Líbano y que dio un fuerte varapalo al Ejecutivo de Olmert, cuya actuación en la contienda fue no sólo precipitada sino que no estuvo respaldada por ninguna estrategia que la respaldara, al tiempo que se mostró contraria a la convocatoria de elecciones generales anticipadas.

"Le dije que dimitir sería lo correcto", admitió Livni a los periodistas, al término de una reunión con el primer ministro y convirtiéndose así en el cargo ejecutivo de mayor rango en pedir abiertamente la dimisión de Olmert. "No se trata de un asunto personal" entre ella y Olmert, subrayó, ya que a su juicio la cuestión "es más importante que ambos dos".

Livni, quien no ocultó su apoyo al impulso de una operación militar en Líbano, subrayó no obstante su voto contrario a aumentar las operaciones militares, tras constatar la falta de coordinación entre la cúpula militar y la oficina de Olmert durante la guerra.

Por otra parte, Livni confirmó que permanecerá en el Gobierno con el objeto, subrayó, "de garantizar que las mejoras se llevan a cabo", al tiempo que recalcó su convencimiento de que el Partido Kadima, encabezado por Olmert, es capaz de sustituir al primer ministro sin arrastrar con él al actual Ejecutivo.

En este sentido, tras rechazar la nominación de un primer ministro israelí perteneciente a otro partido distinto de Kadima, subrayó su confianza en que la dimisión de Olmert allane el camino al establecimiento de un nuevo Ejecutivo sin la necesidad de convocar elecciones generales anticipadas.

"Creo que sería un error (celebrar) elecciones generales anticipadas", aseguró la jefa de la Diplomacia israelí, al considerar que "Israel necesita estabilidad". "Si el primer ministro decide dimitir, la Knesset (Parlamento) podrá confeccionar otro Gobierno. Creo que necesitamos un Gobierno de base amplia que pueda manejar los desafíos que tiene delante", explicó, citada por el rotativo israelí 'Haaretz'.

"Kadima necesita escoger su líder de forma democrática en primer lugar, y cuando el momento llegue tengo intención de presentar mi candidatura", reveló Livni, quien insistió en que "ahora es momento de restaurar la confianza pública en el Gobierno".

PLANES PARA CESAR A LIVNI

Por su parte, el asesor estratégico de Olmert, Tal Zilberstein, aseguró hoy que no cabe otra alternativa que la de cesar a Livni de su cargo, incluso esta misma tarde, después de que ésta exigiera la dimisión del primer ministro israelí, según informó la radio israelí.

No obstante, un funcionario de la oficina de Olmert manifestó en relación a las declaraciones de Zilberstein que el primer ministro no va a tomar una decisión apresurada al respecto, e incidió en que Olmert está centrado en resolver los errores apuntados por la comisión parlamentaria. "El problema no es de Olmert, sino de Livni", destacó sin embargo el asesor sobre el posible cese de la titular de Exteriores.

OLMERT NO DIMITE

En una reunión de emergencia de la ejecutiva de Kadima, Olmert manifestó ayer su intención de permanecer al frente de la jefatura del Gobierno hebreo, según confirmó su portavoz Jacob Galanti, mientras que por su parte el presidente de la coalición parlamentaria de Kadima, Avigdor Yitzhaki, ha dimitido para expresar su malestar con la decisión de Olmert, según fuentes de Kadima.

Olmert reconoció sus planes para supervisar la implantación de las recomendaciones que hace el informe de la comisión Winograd, encargada de evaluar las decisiones adoptadas durante la Segunda Guerra en Líbano por las cúpulas política y militar israelíes, cuya gestión consideró todo un fracaso, según reconoció dicho portavoz.

Prueba de ello fue la reunión de emergencia que convocó el primer ministro de los militantes y parlamentarios de Kadima con la intención de someter a debate las recomendaciones del informe Winograd. "Tengo intención de poner en marcha las recomendaciones del informe hasta su último detalle", admitió Olmert.

"Estoy en una posición personal incómoda, pero no tengo intención de evadirme de mi responsabilidad. Solucionaré los errores", aseguró Olmert, según explicó un parlamentario de Kadima presente en la reunión.