OTTAWA 5 Feb. (Reuters/EP) -
El Gobierno canadiense ha expresado su preocupación por la detención del ciudadano canadiense Kevin Garrat, dueño de una cafetería cristiana, cerca de la frontera de China con Corea del Norte. Garrat ha sido acusado de haber robado información catalogada como secreto de Estado.
"Mostramos nuestra gran preocupación con la detención del señor Garrat (...) hemos elevado el caso al más alto nivel diplomático y lo plantearemos ante altos funcionarios", ha explicado un portavoz del Ministerio de Exteriores, al tiempo que ha agradecido la puesta en libertad de Julia Garrat, esposa del detenido.
La detención de Garratt allana el camino para su arresto formal y posible procesamiento en un caso que ha tensado las relaciones entre Canadá y China.
Pekín esta ampliando una ofensiva que tiene como objetivo controlar a los grupos de extranjeros cristianos a lo largo de su frontera con Corea del Norte.
El portavoz del Ministerio de Exteriores, Hong Lei, había argumentado que Garratt ha sido detenido bajo sospecha de robo, citando a la Agencia Nacional de Seguridad de Dandong, una ciudad en la provincia nororiental de Liaoning, donde los dos ciudadanos canadienses han vivido durante años.