MADRID, 18 (EUROPA PRESS)
Las autoridades de Pakistán han anunciado una "pausa temporal" de los ataques contra objetivos del grupo Tehrik e Taliban Pakistan (TTP), conocido como los talibán paquistaníes, en Afganistán con motivo del Eid al Fitr, que marca el fin del mes del Ramadán.
"Ante la proximidad de la festividad islámica del Eid y tanto por iniciativa propia como a petición de los países hermanos de Arabia Saudí, Qatar y Turquía, el Gobierno de Pakistán ha decidido anunciar una pausa temporal en la 'Operación Ghazab lil Haq' en curso contra los terroristas y su infraestructura de apoyo en Afganistán", ha indicado el ministro de Información, Ataulá Tarar.
En concreto, ha detallado que la pausa estará en vigor desde la medianoche de este miércoles hasta la medianoche del lunes 23 de marzo. "Pakistán ofrece este gesto de buena fe y en consonancia con las normas islámicas", ha expresado en redes sociales.
No obstante, Tarar ha advertido de que, en caso de cualquier ataque fronterizo, incidente con drones o atentado "terrorista" contra territorio paquistaní por parte de Kabul, la operación "se reanudará de inmediato con renovada intensidad".
Las autoridades de Afganistán han anunciado por su parte una "suspensión temporal de sus operaciones defensivas" alegando la misma motivación y "en respuesta a la solicitud de mediación de países islámicos hermanos como Arabia Saudí, Turquía y Qatar".
Así lo ha indicado el portavoz de los talibán y viceministro de Información afgano, Zabihulá Muyahid, en redes sociales, donde ha advertido de que "responderá con valentía a cualquier agresión" del país vecino, defendiendo que "proteger la seguridad y la soberanía nacional de Afganistán, así como preservar la vida del pueblo afgano, son sus deberes nacionales y legítimos".
El portavoz del secretario general de Naciones Unidas, Stéphane Dujarric, ha dado la bienvenida a lo que ha considerado como "una buena noticia", durante una rueda de prensa en la que ha celebrado que la anunciada pausa --que espera que "se prorrogue"-- está "en consonancia" con la petición de António Guterres de "desescalada, cese inmediato de hostilidades" y cumplimiento del Derecho Internacional.
La última escalada entre los dos países comenzó a finales de febrero tras una serie de bombardeos por parte de Islamabad contra supuestos objetivos de TTP, conocido como los talibán paquistaníes, y Estado Islámico en el país vecino, lo que llevó a las autoridades instauradas por los talibán a lanzar ofensivas en la frontera común.
Desde que se intensificaron las hostilidades entre Pakistán y Afganistán, 76 civiles han muerto y 213 han resultado heridos, mientras que 40.000 personas han quedado desplazados, incluidas más de 5.600 familias, según datos de la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA).
La OCHA ha denunciado que más de 318 viviendas han quedado destruidas o gravemente dañadas y que estos daños a la infraestructura civil está afectando a los servicios y las comunicaciones en el país. Asimismo, los precios de productos básicos clave, incluidos el arroz y el aceite vegetal importados, han aumentado entre un 20% y un 40% desde diciembre de 2025.
Las necesidades prioritarias incluyen vivienda, agua, servicios de salud y asistencia alimentaria, según la OCHA, que ha advertido de que la escalada del conflicto en Irán y en toda la región ha aumentado la incertidumbre para la logística humanitaria.