Actualizado 03/06/2007 02:59 CET

Pakistán.- Más de 50.000 personas se manifiestan en apoyo al suspendido presidente del Supremo paquistaní

ABBOTABAD (PAKISTÁN), 3 Jun. (EP/AP) -

El suspendido presidente del Tribunal Supremo paquistaní, Iftijar Mohamed Chaudry, consiguió ayer sábado reunir a unas 50.000 personas que se manifestaron en su apoyo en Islamabad a pesar del estado de excepción que se vive en la ciudad y que prohíbe concentraciones de más de cinco personas. Tampoco la censura de la televisión paquistaní logró minimizar la marcha, la más numerosas de las convocadas por Chaudry para protestar contra el presidente del país, el general Pervez Musharraf.

Musharraf destituyó a Chaudry el pasado 9 de marzo, lo que provocó una reacción violenta que pone en cuestión la estabilidad del régimen justo cuando el general pretende revalidar por otros cinco años su presidencia en las elecciones de este mismo año.

Cientos de simpatizantes acompañaron a Chaudry cuando éste dejó Islamabad, desafiando el estado de excepción declarado en la ciudad por un plazo de dos meses que ilegaliza las reuniones de más de cinco individuos. El Gobierno aseguró el viernes que esta medida servirá para garantizar la paz y evitar molestias a la población.

Testigos presenciales aseguraron que eran entre 50.000 y 60.000 las personas reunidas por Chaudry en su marcha hacia Abbotabad, localidad situada a 50 kilómetros al norte de la capital. Y todos le aclamaron como un héroe a su llegada a este feudo de la oposición.

Al menos 20.000 de los asistentes permanecieron en el lugar hasta que Chaudry se dirigió a ellos en una breve alocución. El legislador, una vez más, eligió con cautela sus palabras para expresar su postura y su desafío legal a la suspensión. No mencionó explícitamente a Musharraf, sino que se centró en lo que denominó necesidad de asegurar que el poder judicial preserve su independencia y proteja los derechos individuales.

"La judicatura debería emerger como una institución fuerte, como una institución en la que el pueblo tenga una confianza plena. Para ganar esta confianza, la judicatura debería mostrar valor, dedicación y compromiso", afirmó.

Mientras, las televisiones del país acataron la recomendación del Gobierno de prestar una menor atención a Chaudry, quien denuncia esta actitud como el último síntoma de la intolerancia del Ejecutivo. En lugar de una cobertura en directo del acto, tal como hicieron con sus anteriores iniciativas, la mayoría de las televisiones sólo informaron de la marcha con metraje de archivo.

Musharraf suspendió a Chaudry por presunta mala conducta y denuncia que la oposición trata de politizar un asunto meramente legal. Éstos, sin embargo, le acusan de intentar deshacerse de un juez que desafía desde el punto de vista legal a Musharraf, quien busca la reelección en las urnas.

El mes pasado se registraron importantes disturbios en los que fallecieron más de 40 personas cuando las autoridades impidieron a Chaudry encabezar una manifestación en la ciudad de Karachi.