SOFÍA 13 Nov. (Reuters/EP) -
El gobernante Partido Socialista búlgaro ha asegurado este miércoles que continuará en el poder para llevar a cabo sus reformas, pese a las continuas manifestaciones registradas en su contra, al tiempo que ha acusado a la oposición de utilizar a los hinchas de fútbol para incitar a la violencia.
Cientos de estudiantes intentaron bloquear el Parlamento este martes, lo que ha supuesto el último incidente en el marco de las continuas protestas que han tenido lugar en los últimos meses en este país, con el objetivo de hacer dimitir al Gobierno liderado por el primer ministro, Plamen Oresharski, al que acusan de corrupción.
El líder del Partido Socialista, Sergei Stanishev, ha acusado al principal partido opositor de centro-derecha, el GERB, de ser el autor intelectual de los disturbios.
"Los hinchas de fútbol estaban organizados para presentarse ante el Parlamento con el claro objetivo de atacarlo y ocuparlo", ha afirmado Stanishev. "El líder del GERB está detrás de todo esto", ha indicado, en referencia a Boiko Borisov, que dirige la formación.
La manifestación se tornó violenta cuando algunos de los asistentes tiraron botellas a la Policía antidisturbios e intentaron romper las vallas metálicas que rodeaban el edificio del Parlamento.
La jornada se saldó con 23 arrestos por vandalismo. Además, la Policía ha detenido a otras 25 personas en la madrugada de este miércoles en una operación especial.
En el poder desde el pasado mes de mayo, el Partido Socialista y su socio de coalición, el partido turco Movimiento por los Derechos y Libertades (MRF) carecen de mayoría parlamentaria, por lo que dependen del apoyo no oficial de un partido nacionalista pequeño para poder aprobar sus leyes.
Por su parte, el GERB, que abandonó el poder en febrero debido a las masivas manifestaciones en contra de su política de austeridad y el aumento de las tarifas eléctricas, obtuvo más votos en las elecciones pero no logró crear una coalición con otras formaciones.
Las últimas encuestas de opinión realizadas en el país muestran que al menos el 60 por ciento de los ciudadanos respaldan las protestas estudiantiles, mientras que la mayoría de los analistas políticos afirman que es poco probable que el Gobierno liderado por Oresharski consiga completar los cuatro años de mandato.