EL CAIRO, 8 Nov. (EUROPA PRESS) -
Los partidos islamistas egipcios planean llevar a cabo manifestaciones masivas el próximo viernes 18 de noviembre contra el documento de principios supraconstitucionales presentado y defendido por el viceprimer ministro del país árabe, Alí al Selmi.
Al Selmi se reunió el pasado miércoles con los líderes de los partidos políticos del país para debatir sobre el documento, que tiene un total de 22 cláusulas y que establecerá ciertas líneas sobre el carácter del Estado que habrán de ser tenidas en cuenta en el momento de redacción de la nueva Constitución.
El documento es producto de meses de negociaciones. Después del referéndum constitucional del pasado mes de marzo, según el cual se decidió que la nueva Carta Magna debe surgir de una Asamblea Constituyente seleccionada por el nuevo Parlamento, las fuerzas seculares comenzaron a temer que un Parlamento de corte islamista eligiera a representantes que defendieran un Estado islámico.
Las elecciones parlamentarias arrancarán el próximo 28 de noviembre y se prolongarán en varias fases hasta marzo de 2012, según el calendario establecido por el Consejo Supremo, que todavía no ha revelado cuál será la fecha para los comicios presidenciales.
El predicador salafí y candidato presidencial Hazem Abu Ismail ha solicitado a todos los egipcios que participen en las protestas. En un comunicado publicado este lunes a través de su perfil en Facebook, Abu Ismail ha pedido el uso de panfletos y todo medio de comunicación para incrementar la asistencia.
En declaraciones al diario egipcio 'Al Masry al Youm', Abu Ismail ha señalado que "Estados Unidos está detrás del documento" y ha culpado a ciertas personas que buscan conseguir influencia política contra la voluntad de la gente.
Por su parte, el vicepresidente del partido salafí Nour, Mamduh Ismail, ha afirmado que ha cambiado de opinión y no denunciará a Al Selmi. "Sin embargo, el documento propuesto requiere una nueva revolución para expulsar al viceprimer ministro y a otros que podrían beneficiarse de su aprobación", ha matizado.
Así, Ismail ha comparado la manera en la que Al Selmi ha presentado el documento al "estilo que adopta Israel en sus amenazas contra los palestinos". Por ello, ha recalcado que las preparaciones de cara a la manifestación del 18 de noviembre están ya en marcha.
Ismail se ha referido así a las declaraciones de Al Selmi al presentar el documento, en las que afirmó que "el documento es obligatorio, y aquellos que se opongan a él deben asumir su responsabilidad".
Asimismo, el portavoz del Frente Salafí, Jaled Said, ha revelado que su partido se ha coordinado con distintos grupos salafíes y Hermanos Musulmanes para celebrar otras manifestaciones de manera previa. Said ha dicho que el Frente Salafí no pretende expulsar a Selmi de su puesto, "ya que las caras cambian, pero las políticas del antiguo régimen sobreviven".
El objetivo de estas protestas es forzar al Gobierno a no aprobar el documento y presionar al Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas para ceder el poder en abril de 2012, ha especificado Selmi.
Por su parte, el asesor legal del partido Libertad y Justicia, vinculado a Hermanos Musulmanes, Ahmed Abu Baraka, ha descartado la posibilidad de acciones legales contra Selmi por el documento. "El documento es un intento del Ejecutivo de manipular a la Asamblea Constituyente que será formada para escribir la nueva Constitución. Los intentos de Selmi menoscaban la ley y violan la voluntad del pueblo", ha agregado.
PRESENTACIÓN DEL DOCUMENTO
En un principio, el texto presentado por Selmi otorgaba al Ejército un estatus especial al conceder al Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas el derecho reservado de revisar todas las materias relacionadas con el Ejército --incluyendo su presupuesto, que sería el primer punto de los Presupuestos del Estado-- y aprobar la legislación relativa a las Fuerzas Armadas, sin contemplar la supervisión de las actividades o participación en la toma de decisiones por parte del Parlamento.
Además, el texto contemplaba la conformación de un Consejo de Defensa Nacional, encabezado por el presidente del país, que tendría como función preservar la seguridad del país.
Sin embargo, y debido a las presiones, Consejo Supremo ha enmendado una serie de propuestas para la redacción de la nueva Constitución y ha renunciado a que el Ejército apruebe por su cuenta y sin la supervisión del Parlamento, cualquier legislación relativa a su funcionamiento interno.
De esta manera, la Junta Militar renuncia a aprobar por su cuenta la normativa interna del Ejército y autoriza, entre otros aspectos, que el presupuesto de las Fuerzas Armadas sea controlado por un organismo supervisado por el presidente.
Asimismo, el texto establece que el pueblo es la fuente del poder y que su voluntad no puede ser cercenada por principios supraconstitucionales que no puedan ser modificados.
En cuanto a la redacción de la Constitución, establece un comité compuesto por 100 miembros, de los cuales 80 provienen de fuera del Parlamento --los otros 20 pertenecen a partidos con representación parlamentaria--, con un máximo de cinco representantes por cada partido político.