LONDRES, 26 Ago. (EUROPA PRESS) -
La Policía británica ha instalado controles adicionales de vigilancia en el carnaval que ha comenzado este domingo en el barrio londinense de Notting Hill.
"El Servicio Metropolitano de Policía ha trabajado incesantemente para desarrollar un plan policial proporcionado y apropiado, pero en vistas a los datos de inteligencia y los incidentes de violencia en la última semana he tomado la decisión de autorizar esta orden como una medida preventiva adicional", ha declarado el comandante Dave Musker.
Se aplica así la 'Sección 60' de la ley de Justicia Penal que permite a un agente del orden detener y cachear a cualquier individuo sin ningún motivo de sospecha.
La orden se apercibe como una "herramienta policial indiscriminada" entre los abogados y activistas en derechos humanos.
Las estadísticas sugieren que jóvenes negros y asiáticos son los más afectados cuando la policía aplica dicha orden, que tiende a ser temporal y limitada geográficamente.
La delincuencia juvenil se ha disparado en el último año en Londres, con un creciente número de muertos y heridos por cuchilladas y en ocasiones disparos en aparentes feudos y reyertas entre bandas rivales.
En prevención de posibles ataques, la Policía ha instalado arcos de detección de objetos metálicos, como navajas, cuchillos o armas de fuego, en varias calles e intersecciones de este distrito, situado en el oeste de Londres.
Los agentes permanecerán activos las dos jornadas de esta fiesta callejera al aire libre que atrae a más de un millón de personas y presume de ser la más grande del mundo después del carnaval de Rio de Janeiro.