KINSHASA, 31 Dic. (Reuters/EP) -
La Policía y el Ejército congoleños han rodeado este domingo de puestos de control la capital del país, Kinshasa, y han dispersado con gases lacrimógenos a un grupo de opositores católicos concentrados delante de una iglesia para protestar contra el presidente, Joseph Kabila.
Las autoridades también han restringido Internet y la mensajería SMS.
Este último episodio tiene lugar después de que los religiosos decidieran montar una marcha para instar a Kabila a que no enmiende la Constitución para que vuelva a presentarse al cargo, y que libere a los presos políticos.
Aprovechando la presencia del líder opositor, Felix Tshisekedi, en la catedral de Notre Dame du Congo (en el barrio de Lingwala), los fieles han salido a la calle a pesar de la fuerte presencia de seguridad para dar inicio a la protesta, finalmente disuelta.
Además, el opositor, que había dado en principio su apoyo a la marcha, ha acabado abandonando el lugar en coche, entre insultos de los manifestantes, que le han acusado de abandonarlos a su suerte.