Los policías afganos piden mejoras ante su creciente papel en la lucha contra la insurgencia

Un policía afgano tras un atentado en Herat
REUTERS / MOHAMMAD SHOIB
Publicado 17/09/2018 12:55:58CET

Los agentes se quejan de que cumplen el cometido de los soldados pero no están igualmente equipados y pagados

GHAZNI (AFGANISTÁN)/KABUL, 17 Sep. (Reuters/EP) -

Los policías afganos, mal armados y pagados, se ven con frecuencia en la línea de fuego contra los milicianos talibán y perdieron a 90 de sus hombres defendiendo la estratégica ciudad de Ghazni el mes pasado, pese a lo cual por ahora no parece que se hayan hecho esfuerzos para mejorar situación, algo que estos reclaman.

Los cuatro días de intensos combates en Ghazni pusieron de manifiesto algunos problemas, incluido el resentimiento hacia el Ejército regular, que van en aumento a medida que los insurgentes incrementan su presión para perturbar las elecciones parlamentarias previstas para octubre.

Decenas de policías han muerto desde los enfrentamientos en Ghazni ya que los talibán han atacado varias ciudades en el norte y distritos incluidos Sar e Pul, Baghlan y Samangan. En la provincia de Kunduz, quince agentes murieron en un solo incidente la semana pasada.

"Luchamos por nuestro país pero no conseguimos los beneficios y el respeto que se da a un soldado", lamenta Mohamad Zaman, un policía de Ghazni, poniendo de manifiesto el resentimiento que lastrado la cooperación entre las fuerzas de seguridad.

"Sufrimos muchas víctimas y muchos policías fueron asesinados pero el Gobierno no nos ha prestado atención. Ni siquiera nos han pagado aún", denuncia.

Aunque generalmente están peor pagados y equipados que el Ejército, los policías afganos han estado en el frente de la insurgencia desde hace años, apostados en los puestos de control donde se producen muchos enfrentamientos y se registran numerosas bajas.

Un informe del Pentágono del pasado marzo cifró en 129.156 el número de efectivos de la Policía de un total de 313.728 miembros de las fuerzas de seguridad, un 11 por ciento menos de la fuerza total autorizada de 352.000 efectivos.

En virtud de un plan lanzado el año pasado, la Policía de Fronteras afgana y la Policía Nacional de Orden Civil están siendo transferidas al Ministerio de Defensa, en una medida que buscar liberar a otras unidades policiales de otras obligaciones tradicionales de estos cuerpos de seguridad.

LOS POLICÍAS EN GHAZNI TARDARON EN RECIBIR AYUDA

Pero el progreso ha sido lento. Según el informe del Pentágono, no ha habido "un cambio significativo" en el papel de la Policía pese a la transferencia. Un informe del Ministerio del Interior realizado tras el ataque talibán sobre Ghazni detectó que durante más de 28 horas los policías estuvieron luchando solos antes de que el Ejército lanzara las operaciones de contrainsurgencia.

"La Policía Nacional afgana actuó rápidamente pero fueron derrotados porque no están entrenados para combatir a los talibán. Se ha averiguado que algunos policías se asustaron y huyeron a localidades cercanas", indicó el informe.

Ahora que los talibán controlan grandes áreas del país y cada vez realizan más ataques contra capitales provinciales, el papel de la Policía es probable que aumente, teniendo en cuenta la proximidad de las elecciones parlamentarias.

Unos 50.000 agentes están recibiendo entrenamiento para proteger los miles de colegios electorales, muchos de los cuales se encuentran en distritos remotos, pero el elevado número de bajas ha minado la moral, reconoce Ahmad Khan, portavoz de la Policía de Ghazni.

"Es la obligación del Ejército luchar contra los talibán y nosotros tenemos nuestras propias obligaciones, pero luchamos para salvar Ghazni, estamos haciendo exactamente lo que hace el Ejército", defiende Khan.

"Queremos saber por qué llegó tarde el Ejército afgano cuando estábamos siendo atacados desde todas partes. Estamos obligados a luchar solos y completar otras obligaciones", subraya.

Los donantes extranjeros, en especial Estados Unidos, que se espera que destine 766 millones de dólares este año para la Policía Nacional afgana, llevan tiempo reclamando reformas, incluida una mejora en los salarios, acabar con los líderes corruptos y eliminar a los agentes "fantasma" de la nómina.

PROMESA DE MEJORAS

La experiencia en Ghazni y las quejas generalizadas de la Policía han provocado promesas de reformas de parte del Gobierno y promesas de nuevas armas y equipamiento que reemplace los maltrechos AK-47 y Humvees usados hasta ahora.

"La Policía no tendrá que custodiar los puestos de control, apostaremos a soldados en todos los puestos de control cruciales en los próximos 30 días", ha señalado un alto cargo del Ministerio del Interior. "Su salario también se aumentará en el próximo presupuesto de seguridad y defensa", ha añadido.

Sin embargo, el plan aún no ha sido aprobado por el asesor de Seguridad Nacional, Hamdulá Mohib, quien pasó a ocupar el cargo después de que su predecesor, Hanif Atmar, dimitiera por diferencias con el presidente, Ashraf Ghani, tras el ataque sobre Ghazni.