Portugal.- Los emigrantes portugueses se muestran indignados por no poder votar en el referéndum del aborto

Actualizado 02/02/2007 19:36:44 CET

LISBOA, 2 Feb. (de la corresponsal de EUROPA PRESS Patricia Ferro) -

Los emigrantes portugueses no pueden votar en el referéndum sobre la despenalización del aborto hasta las 10 semanas del próximo 11 de febrero porque según el Tribunal Constitucional éstos no están sujetos a la aplicación de la ley penal portuguesa, lo que en opinión de la Asociación de Jóvenes Luso-descendientes residentes en Francia "es incomprensible".

EL presidente de la asociación, Cap Megallan, afirmó hoy en Lisboa, después de entrevistarse con el Presidente de la República, Aníbal Cavaco Silva, que "es una posición que no comprendemos por varios motivos". "No se puede pedir a los más jóvenes y a los menos jóvenes que están fuera que mantengan conexiones con Portugal, si el país no les da la palabra en temas que son importantes, como es el del aborto", afirmó.

En Portugal la Ley del Referéndum dice que los residentes en el extranjero pueden participar en cualquier consulta pública siempre que la materia en cuestión les afecte específicamente. Sin embargo, la propuesta del referéndum del aborto del próximo día 11 prevé tan sólo la participación de los electores censados en Portugal, una propuesta aceptada por el Tribunal Constitucional que argumenta que por el simple hecho de ser portugueses no están "sujetos a la aplicación de la ley penal portuguesa", están sujetos a la de su país de residencia.

Además, el constitucional defiende que "esta materia no tiene específicamente nada que ver con la particular situación de los ciudadanos portugueses residentes en el extranjero, en su condición de emigrantes".

Esta posición es en opinión de Megallan "un poco limitada y dictada por una cierta visión que infelizmente tiene una mayoría de personas en Portugal". Aunque, matizó, "no creo que esa sea la posición del presidente de la República", con quién no discutió este tema, concluyó.

También hoy se supo que la Comisión Nacional de Elecciones (CNE) recibió 35 quejas y siete solicitudes de aclaraciones desde el inicio de la campaña para el referéndum, el pasado día 30, sobre la fijación y superposición de carteles de la campaña y sobre la forma en como el tema del aborto ha sido abordado en las misas celebradas por sacerdotes católicos.

Según la antigua directora de la CNE, Fátima Abrantes, en declaraciones a la emisora Radio Club Portugués, la amenaza de excomunión, lanzada el 17 de enero durante la eucaristía por el canónigo de Castelo de Vide en Portalegre, a los fieles que voten 'Sí' en el referéndum, corresponde a un crimen de coacción punible con dos años de prisión.

El domingo 11 de febrero será la segunda vez que los portugueses son consultados sobre este asunto. En 1998 ya se celebró un referéndum con la misma pregunta que se realiza ahora: " Está de acuerdo con la despenalización de la interrupción voluntaria del embarazo si es realizada, por opción de la mujer, en las primeras 10 semanas, en un establecimiento de salud legalmente autorizado?".

Entonces el resultado no fue vinculante, ya que solamente fueron a votar el 31,8% de los electores y es necesario al menos un 50%. Ganó el No con un 50,5% de los votos, a pesar de que los sondeos daban una amplia victoria del Sí.

Ahora, los últimos sondeos dan la victoria al 'sí' con un 54% de los votos, frente a un 33% del 'no', aunque ha perdido siete puntos respecto a octubre.