El presidente del Parlamento de Líbano pide que se "asuman responsabilidades" para la formación del nuevo Gobierno

El presidente del Parlamento de Líbano, Nabih Berri
REUTERS / MOHAMED AZAKIR - Archivo
Publicado 10/10/2018 17:04:05CET

MADRID, 10 Oct. (EUROPA PRESS) -

El presidente del Parlamento de Líbano, Nabih Berri, ha expresado este miércoles un cauto optimismo sobre los aparentes avances en la formación del nuevo Gobierno, al tiempo que ha pedido que "todos asuman sus responsabilidades" para lograr un acuerdo.

Berri ha solicitado a los partidos políticos que "muestren modestia a la hora de abordar el proceso de formación" del Ejecutivo y ha destacado que en estos momentos "existe un impulso vigoroso" para lograrlo.

"Algunos hablan de promesas y acontecimientos positivos", ha dicho, antes de resaltar que "la situación económica es muy crítica y requiere que todos cooperen para hacer frente a este desafío, que tiene un impacto sobre la situación general en el país".

Por último, ha indicado que "el Parlamento --que preside desde 1992-- asumirá su responsabilidad y jugará su papel" y ha desvelado que "habrá una sesión legislativa antes de que finalice el mes", según ha recogido el portal local de noticias Naharnet.

Las palabras de Berri, líder del partido chií AMAL, han llegado un día después de que el primer ministro designado, Saad Hariri, afirmara que el nuevo Gobierno del país podría ser conformado una vez que el presidente, Michel Aoun, vuelva el viernes de su viaje oficial al extranjero y admitiera que todos los partidos han hecho concesiones.

Así, manifestó que sigue siendo optimista tras su reciente encuentro con Aoun --quien se encuentra realizando una visita oficial en Armenia--, en medio del estancamiento del proceso de conversaciones sobre la composición del Gobierno.

Hariri señaló así que espera que haya Gobierno en el plazo de diez días y desveló que, en caso de que decida presentar su dimisión como primer ministro designado, no aceptará volver a ser nombrado para el cargo.

LAS DISPUTAS ENTRE PARTIDOS CRISTIANOS

El propio Hariri dijo la semana pasada que podría haber Ejecutivo en el plazo de entre siete y diez días, si bien un día después aumentaron las disputas entre los dos principales partidos cristianos del Líbano.

De esta manera, el FPM, aliado de Hezbolá, y el partido Fuerzas Libanesas, contrario al poderosísimo partido-milicia chií, volvieron a manifestar su enconada rivalidad, el principal obstáculo para un acuerdo.

En una conferencia de prensa, el líder del FPM, Yebran Bassil, expresó su deseo de acelerar la formación de Gobierno ignorando las demandas del partido rival, y pidió la asignación de un número de escaños enormemente superior a los de Fuerzas Libanesas, lo que desató críticas por parte de esta formación.

Hariri entregó el 3 de septiembre a Aoun su nueva propuesta para formar un gobierno de "unidad" que contemple un equilibrio entre las fuerzas políticas del país, si bien ha habido pocos avances desde entonces.

Aoun designó nuevamente como primer ministro a Hariri el 24 de mayo, después de que el líder del Movimiento Al Mustaqbal recabara los apoyos necesarios en el Parlamento.

La decisión de la Presidencia cumplió así con el complicado reparto de poderes en el país, que reserva el cargo de primer ministro a un suní. La reelección de Hariri se daba prácticamente por garantizada, debido a los apoyos con los que contaba el político.

LAS ELECCIONES DE MAYO

Está previsto que el nuevo Gobierno sea un reflejo del aumento de los escaños obtenidos por Hezbolá y sus aliados, que cuentan con 70 de los 128 escaños del Parlamento, y la formación --considerada como un grupo terrorista por Estados Unidos-- podría obtener más carteras y de mayor relevancia.

Por su parte, Fuerzas Libanesas, un firme rival político del partido-milicia, espera igualmente reforzar su posición tras duplicar su número de escaños y llegar hasta los 15. El partido de Hariri, Al Mustaqbal (Futuro), perdió un tercio de sus representantes y se quedó en 22.

Hezbolá ha participado desde hace años en el conflicto en Siria, en violación de la Declaración de Baabda, firmada por todas los partidos políticos del país, que estipula la neutralidad de Líbano ante los eventos en la región, limitando su papel al control de la frontera y el tráfico de armas y combatientes.

Esta situación ha supuesto numerosas críticas al partido-milicia desde diversos sectores políticos y sociales de Líbano, especialmente desde los bloques de Al Mustaqbal y Fuerzas Libanesas, que piden además que el grupo entregue su arsenal y deje de operar al margen del Ejército del país.