El presidente de Sudán del Sur y el principal líder rebelde firman un acuerdo de paz

Salva Kiir y Riek Machar se saludan en Adís Abeba
REUTERS / HANDOUT . - Archivo
Actualizado 12/09/2018 21:53:06 CET

MADRID, 12 (EUROPA PRESS)

El presidente de Sudán del Sur, Salva Kiir, y el principal líder rebelde del país, el exvicepresidente Riek Machar, han firmado este miércoles un acuerdo de paz durante una cumbre en la capital de Etiopía, Adís Abeba.

Tras la firma durante la reunión de la Autoridad Intergubernamental sobre el Desarrollo de África Oriental (IGAD), Kiir y Machar se han estrechado la mano y han conversado, según ha informado la emisora Radio Miraya.

La Misión de Asistencia de Naciones Unidas en Sudán del Sur (UNMISS) ha dicho que "la firma del revitalizado Acuerdo de Paz es sólo un paso en el camino a la paz", si bien ha destacado que "es uno que pone las bases para todo lo que viene después".

Así, el jefe de la misión, David Shearer, ha recalcado que "el elemento ausente fundamental es la falta de confianza entre los antiguos amigos y enemigos". "Las sospechas deben terminar, se debe construir paz para que la paz florezca en Sudán del Sur", ha agregado.

"Las preocupaciones continúan en torno a si las partes en conflicto en Sudán del Sur están comprometidas a poner fin a la violencia y el sufrimiento. Se necesitan cambios significativos en la postura de los líderes políticos para que la paz sea duradera", ha valorado el representante especial de Reino Unido para Sudán del Sur, Chris Trott.

El acuerdo ha sido también aplaudido por la 'troika' --Estados Unidos, Reino Unid y Noruega--, que ha expresado su deseo de que "las discusiones sigan abiertas para aquellos que aún no están convencidos de la sostenibilidad del acuerdo", si bien ha mostrado sus suspicacias respecto a la forma en la que se aplicará sobre el terreno.

"Debemos aprovechar este impulso regional amplio para lograr la paz para el pueblo de Sudán del Sur", han dicho los tres países en un comunicado, publicado por la Embajada de Estados Unidos ante la Unión Africana (UA).

En el mismo, han señalado que, sin embargo, "siguen preocupados por el nivel de compromiso de las partes con el acuerdo", así como con el de cese de hostilidades firmado en diciembre, también en la capital de Etiopía.

En este sentido, han recordado que los acuerdos de alto el fuego firmados hasta la fecha no han sido respetados y ha criticado que los equipos de investigación han visto restringido su acceso para llevar a cabo sus tareas.

Por ello, han pedido a las partes "el fin de la violencia y un acceso humanitario completo, la liberación de los presos políticos y un compromiso con una aplicación efectiva (del acuerdo de paz)".

"El acceso humanitario sigue bloqueado a nivel físico y burocrático, con trabajadores humanitarios expulsados, detenidos y agredidos", han dicho, antes de resaltar que en lo que va de año han sido asesinados trece trabajadores humanitarios en el país.

La 'troika' ha pedido por todo ello que los países sigan aplicando las sanciones impuestas y el embargo de armas por Naciones Unidas. "Cualquier movimiento de fuerzas militares o material relacionado a Sudán del Sur no debe violar ese embargo", han recalcado.

En esta misma línea, han argumentado que "para estar convencidos del compromiso de las partes es necesario ver un cambio significativo en su postura". "Sin progresos en estas áreas significativas, seguimos preocupados de que el acuerdo no derivará en la paz que el pueblo de Sudán del Sur merece", han zanjado.

ACUERDO REVISADO

El pasado mes de junio, las partes firmaron un acuerdo inicial para poner fin a los combates, pero Machar rechazó algunas de las propuestas, como que el país tenga tres capitales distintas para distribuir el poder, lo que provocó un nuevo proceso de contactos para lograr el texto definitivo.

Este acuerdo contempla la restitución de Machar en el puesto de vicepresidente, así como la creación de un Gobierno de unidad en el que tendrá la mayoría el actual Ejecutivo. Asimismo, Kiir permanecerá en el puesto de presidente.

Las partes tendrán ahora ocho meses para formar un gobierno de transición, que estará en vigor durante un periodo de tres años.

Sudán del Sur vive sumido en una guerra civil desde diciembre de 2013 que enfrenta a los partidarios de Kiir, de etnia dinka, con las fuerzas leales a Machar, de etnia nuer. Otros grupos rebeldes --con distintos grados de relación con el grupo de Machar-- operan en el país.

Naciones Unidas ha alertado en varias ocasiones de la posibilidad de un genocidio en el país, debido al cariz étnico que parece estar tomando el conflicto.

Los combates en Sudán del Sur han desarraigado alrededor de una cuarta parte de sus 12 millones de habitantes, han destruido la producción de petróleo y han arruinado una economía ya de por sí muy empobrecida.