Publicado 18/08/2015 16:57CET

El preso palestino en huelga de hambre promete seguir con su ayuno

JERUSALÉN, 18 Ago. (Reuters/EP) -

El preso palestino en huelga de hambre contra su detención sin juicio ha recuperado la consciencia tras la salir de la sedación en un hospital israelí y ha prometido que continuará su ayuno, ha anunciado este martes uno de sus abogados.

El activista de Yihad Islámica Mohamed Allan comenzó a rechazar alimentos hace dos meses. Israel no le ha acusado formalmente de ningún delito pero ha dicho que está implicado en "terrorismo grave" en nombre de Yihad Islámica, que ha amenazado con ataques contra Israel si muere. Fue detenido el pasado noviembre en la ocupada Cisjordania.

En una audiencia en el Tribunal Supremo de Israel el lunes sobre la petición de Allan de libertad incondicional, el Ministerio de Justicia dijo que valoraría liberarle si accedía a ser exiliado al extranjero durante cuatro años.

Sus abogados rechazaron la propuesta, argumentando que Allan no plantea ninguna amenaza para la seguridad, y el tribunal, que instó a las partes a negociar, ha fijado otra vista para este miércoles.

Allan estaba sedado desde el viernes después de que los médicos dijeran que su estado se había deteriorado seriamente. El detenido, de 31 años, ha estado recibiendo medicación intravenosa en el hospital Barzilai, en el sur de Israel.

El centro ha dicho que los médicos, que han registrado una mejora en su estado, le han desconectado del respirador y han interrumpido su sedación, y ha precisado que Allan está "consciente y comunicativo".

Jawad Bolus, director del departamento legal del Club de Prisioneros Palestinos que actúa en nombre del detenido, ha informado en un comunicado de que ha visitado a Allan este martes y que éste le ha subrayado que "sigue su huelga de hambre".

Allan, según el abogado, ha dado instrucciones al personal médico de que interrumpa su tratamiento intravenoso, pero luego ha accedido a que se le puedan administrar vitaminas a la espera de la audiencia de mañana en el Supremo.

El detenido ha dicho a los médicos que a menos que se encuentre una solución a su sufrimiento en 24 horas, "dejará de tomar nada, incluidas vitaminas y agua", ha explicado Bolus.

Israel considera esta huelga de hambre, que comenzó hace más de 60 días, como un reto contra su "detención administrativa", una práctica que ha recibido las críticas de los palestinos y también de los grupos de defensa de los Derechos Humanos pero que Israel considera necesaria para su seguridad.

Las autoridades israelíes temen que su libertad sin condiciones --los abogados de Allan argumentan que en su estado actual no supone ninguna amenaza de seguridad-- serviría para animar a otros cientos de detenidos palestinos sospechosos de actividades contra Israel a que rechacen alimentarse.

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