TÚNEZ, 26 Ago. (Reuters/EP) -
El primer ministro de Túnez, Youssef Chahed, ha anunciado este viernes en el Parlamento de que si la economía del país no crece este año, el Gobierno se verá obligado a implantar en 2017 un programa de austeridad, que supondrá el despido de miles de funcionarios y un aumento de los impuestos.
Chahed ha prometido, además, que el nuevo Gobierno, con él al frente, tomará serias decisiones para ayudar a que la situación económica mejore y se creen nuevos puestos de trabajo. Los diputados se han reunido este viernes para aprobar el nuevo gobierno de unidad dos días después de que Chahed anunciara la composición de su Ejecutivo.
"Si la situación continúa así, en 2017 necesitaremos implantar políticas de austeridad y recortar el número de funcionarios", ha indicado Chahed, aliado del presidente, Beji Caid Essebsi. Sin embargo, las voces críticas han cuestionado que el mandatario tenga la influencia necesaria para hacerse con el apoyo de la oposición.
La economía de Túnez, que no crecerá más del 1,5 por ciento este año, ha sufrido un receso debido al descenso del turismo como consecuencia de los atentados que se han producido en el país. Las manifestaciones y huelgas por el desempleo han frenado la producción de fosfato, otra de las principales fuentes de dinero del país.