BERLÍN, 17 Abr. (Reuters/EP) -
El Gobierno de Qatar ha rechazado este martes las críticas vertidas contra Doha y ha negado que esté intentando desestabilizar Oriente Próximo a través de su apoyo a los grupos opositores armados sirios o a la organización islamista Hermanos Musulmanes.
En este sentido, ha subrayado que está ayudando a la gente sin interferir en los asuntos internos de otros países. El presidente sirio, Bashar al Assad, ha acusado en reiteradas ocasiones a Qatar, Arabia Saudí de entregar armas y financiación a los rebeldes.
"Al Assad no está del todo en lo cierto", ha dicho el primer ministro qatarí, el jeque Hamad bin Jasim al Zani, durante una rueda de prensa conjunta con la canciller alemana, Angela Merkel, tras la conversación que han celebrado en Berlín.
"Nuestro objetivo es ayudar al pueblo sirio a alcanzar sus deseos y aspiraciones", ha dicho, antes de agregar que Doha intentó convencer a Damasco al inicio de la revuelta de que considerara introducir reformas. Así, ha destacado que Al Assad "obstruyó los intentos creyendo que solo existía la opción militar".
Por su parte, Merkel ha indicado que Al Assad ha perdido su legitimidad y ha destacado que "no está abierto en estos momentos a una solución política". El presidente sirio y otros altos cargos del Gobierno han reiterado su disposición al diálogo en reiteradas ocasiones, si bien no han aceptado todas las condiciones impuestas por la oposición para arrancar el proceso.
Por otra parte, Al Zani ha rechazado los rumores que apuntan a su respaldo a Hermanos Musulmanes en la región. Así, ha destacado que la formación islamista accedió al poder en Egipto a través de elecciones, y no gracias al respaldo de Qatar. En Túnez, Ennahda, originalmente inspirado en Hermanos Musulmanes, ganó las elecciones tras la caída del expresidente Zine el Abidine ben Alí.
"No llevamos a Hermanos Musulmanes al poder. Comenzamos a apoyar a Egipto antes de que los Hermanos llegaran al poder. Después, tras el cambio, facilitamos apoyo financiero y político", ha apostillado el primer ministro qatarí.
En las últimas semanas, varios importantes opositores sirios han acusado también a la formación islamista de intentar hacerse con el control de la Coalición Nacional para las Fuerzas de la Oposición y la Revolución Siria (CNFORS), si bien la formación rechazó estas afirmaciones este lunes.
El grupo fue foco de críticas internas tras la elección en marzo de Ghassan Hitto como primer ministro del Gobierno interino sirio, pese a ser una figura prácticamente desconocida en el país. Sin embargo, contó con el respaldo de Hermanos Musulmanes y el impulso de Qatar y varios países occidentales.