Actualizado 06/04/2016 01:36 CET

Los rebeldes de Trípoli entregan el poder al Gobierno de unidad libio

MADRID, 6 (EUROPA PRESS)

Las autoridades rebeldes de Libia, asentadas en la capital del país, Trípoli, han anunciado este martes que han decidido entregar el poder al nuevo Gobierno de unidad nacional, en un paso clave para poner fin a la crisis política y estabilizar el país.

Varios miembros del Congreso General Nacional (CGN) --el Parlamento autoproclamado-- han expresado su respaldo al Acuerdo Político Libio y al gobierno de unidad que encabeza Fayez Serraj, agregando que las autoridades tripolitanas se reconstituyen como Consejo Estatal, tal y como contemplaba el citado acuerdo.

Durante el acto, Salé Majzum, antiguo presidente del CGN, ha sido el encargado de anunciar la disolución, tras lo que el parlamentario Abdulrahman Shater, como persona de más edad del nuevo Consejo Estatal, ha asumido la función de presidente.

En sus primeras palabras, Shater ha subrayado la importancia de poner fin al derramamiento de sangre, agregando que esta primera reunión del Consejo de Estado es "histórica" e importante para lograr la estabilidad del país, según ha informado el diario local 'The Libya Herald'.

Por su parte, el Ministerio de Justicia de la Administración de Trípoli ha emitido un comunicado en el que las autoridades rebeldes han confirmado que el presidente, ministros y miembros del Parlamento "cesan su trabajo como Poder Ejecutivo".

El Gobierno de unidad nacional llegó la semana pasada a Trípoli procedente de Túnez, donde ha estado operando a la espera de que se dieran las condiciones de seguridad necesarias para regresar a suelo libio.

Este Ejecutivo es fruto del acuerdo de paz auspiciado por Naciones Unidas que se firmó el pasado mes de diciembre en Marruecos para acabar con la bicefalia en Libia, que tenía dos ejecutivos y dos parlamentos: los oficiales de Tobruk y los rebeldes de Trípoli.

El Acuerdo Político de Libia establece la creación de un gobierno de unidad nacional con un primer ministro de consenso apoyado por un Consejo Presidencial con seis viceprimeros ministros y tres ministros, que ya han sido elegidos.

El pacto también contempla la creación de un Consejo de Estado, que será un órgano consultivo integrado por unos 150 representantes que proceden del CGN. El Parlamento, por su parte, queda constituido por los miembros de la Cámara de Representantes de Tobruk.