4 de abril de 2020
 
Actualizado 05/01/2017 11:52:42 +00:00 CET

Rescates en el Mediterráneo, vendas para detener una hemorragia

Rescate de un barco con inmigrantes por el 'Aquarius'
MSF 

Tenemos que dejar de tratar los síntomas y ver la causa de la inmigración

A BORDO DEL 'AQUARIUS', 5 Ene. (Por Sarah Giles, médico de urgencias en el el barco de búsqueda y rescate en el Mediterráneo de Médicos Sin Fronteras y SOS Méditerranée) -

Otra, y otra, y una vez más. Mi WhatsApp recibe las últimas informaciones de la actividad en el Mediterráneo central. Ferry, nuestro coordinador, anuncia, una vez más, que otro grupo de personas ha naufragado a unas millas de nuestra posición. Apenas unos pocos supervivientes han sido localizados y rescatados por otro navío. Creo que se trata del tercer suceso de este tipo en una semana; estoy perdiendo la cuenta.

Llevo embarcada en el 'Aquarius' unas 12 semanas y estoy cansada. Cansada de la constante sarta de horribles noticias de ahogamientos masivos; cansada de oír a amigos que trabajan en otros buques de rescate contar que han estado atendiendo durante tres días de travesía a personas traumatizadas testigos de la pérdida de familiares y que han perdido la piel a causa de las quemaduras provocadas por el combustible. Cansada de escuchar anuncios de fondos para construir muros y entrenar a terceros países para que devuelvan a los refugiados en lugar de escuchar a los gobiernos crear estrategias para establecer vías seguras para quienes buscan una vida mejor y más segura.

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Hemos alcanzado un punto en que el miedo hacia lo que vendrá mañana me llena de tal pavor que me provoca náuseas. Me come por dentro la ansiedad ante la pregunta de si seremos quienes llegaremos a una barca en apuros justo después de que haya derramado su preciosa carga en el mar.

Mis colegas y yo misma imaginamos escenarios en los que podríamos ayudar a cientos de personas que naufragan al mismo tiempo, pero sabemos que no tenemos las herramientas para hacerlo. En el mejor de los casos, podríamos asistir a varias de ellas, pero no a cientos. No podemos enderezar la situación una vez que la gente ha naufragado y se encuentra en el agua; pero ustedes, en casa, pueden contribuir a evitar que estas personas, en primer lugar, tengan que aventurarse a cruzar el mar.

PREFIEREN MORIR A SEGUIR EN SUS PAÍSES

Pueden votar a gobiernos que desarrollen fórmulas para que las personas que necesitan ayuda puedan vivir en mejores condiciones. Pueden exigir que su Gobierno contribuya y abra las puertas al potencial y riqueza que los refugiados traen a sus países de acogida, en vez de permitir que mueran en el fondo del Mediterráneo. Las personas que atraviesan este mar conocen los riesgos y prefieren morir que seguir viviendo en sus países de origen ¿Alguno de nosotros alguna vez hemos sentido algo así?

Necesitamos innovadores sistemas de visados que puedan responder a las crisis en lugar de hacer que los traficantes y contrabandistas se enriquezcan y los desesperados mueran. Necesitamos emparejar las capacidades de los migrantes a las necesidades de sus futuros países para que los gobiernos puedan ver claramente los inmensos beneficios que los refugiados aportan.

Y si migrantes y refugiados no cuentan con las destrezas necesarias para tener éxito en sus nuevas sociedades, debemos invertir en ellos para potenciar la inmensa contribución que pueden suponer al país de acogida. Mantenerlos desempleados, trabajando en el mercado negro o excluidos de la educación, no beneficia a nadie.

Aquí, en el 'Aquarius', solo estamos poniendo vendas sobre heridas que han estado sangrando por muchos años, pero que ahora están empezando a sufrir hemorragias. Tenemos que dejar de tratar los síntomas y ver la causa. Dejemos de intentar evitar que la gente venga a Europa construyendo cercas y muros burocráticos y físicos.

Terminemos con la práctica de dar grandes sumas de dinero a "fuerzas fronterizas" en países con historiales terribles de derechos humanos. Detener el flujo de personas en tierras donde quedan fuera de la vista de los ojos europeos no detiene el problema, solo lo oculta.

Las ONG no pueden seguir sacando a la gente de los mares indefinidamente. A pesar de nuestros esfuerzos, han sido más de 5.000 las madres, padres, hermanos, hermanas y niños fallecidos en el Mediterráneo central en 2016. Tenemos que detener esta locura. Me acerco al final de mi misión y deseo con todas mis fuerzas que la situación mejore pronto.

Me desespera un mundo donde las muertes de cientos de personas en el mar cada mes ya no provocan titulares y nuestra respuesta al sufrimiento de otros seres humanos es cerrar los ojos, rechazarlos en nuestras fronteras y fingir que el problema no existe.

Más de 5.000 personas murieron en el Mediterráneo en 2016, lo que constituye una cifra récord desde que se tienen registros. El 'Aquarius' permanecerá operativo todo el invierno en el Mediterráneo central, la ruta migratoria más peligrosa del mundo.