Publicado 12/06/2021 21:22CET

La resistencia birmana informa de la muerte de 27 militares durante los combates de esta semana

Archivo - Manifestantes levantan barricadas en Rangún, Birmania, durante las protestas contra el golpe de Estado
Archivo - Manifestantes levantan barricadas en Rangún, Birmania, durante las protestas contra el golpe de Estado - GETTY IMAGES - Archivo

MADRID, 12 Jun. (EUROPA PRESS) -

La autoproclamada resistencia popular del estado birmano de Chin ha informado que al menos 27 militares birmanos han muerto durante los combates en dos ciudades de la región ocurridos este jueves.

Las Fuerzas de Defensa de Chinlandia lanzaron una emboscada en la cordillera de Khualhring, a las afueras de la ciudad de Thantlang, en la que mueriero al menos 17 militares. Después, otra emboscada cerca de la ciudad de Haja costó la vida a otra decena de militares.

La resistencia birmana no ha constatado bajas en ninguna de las dos emboscadas, concebidas como una "venganza" en respuesta a los crímenes cometidos por los militares contra la población civil tras el golpe de Estado del 1 de febrero.

"Saquearon los animales de nuestra gente, como cerdos y gallinas, y otras cosas valiosas como el dinero", denunció un portavoz de la resistencia al portal Myanmar Now.

"Ésta es nuestra venganza. Vamos a proteger a nuestra gente de sus crímenes y queremos demostrar que no toleraremos sus violentas atrocidades", ha indicado el portavoz de este grupo, formado a principios de abril con personas de etnia chin de nueve municipios del estado.

La alta comisionada para los Derechos Humanos de Naciones Unidas, Michelle Bachelet, ha denunciado este viernes que la escalada de violencia en Birmania ha llevado a la situación de los Derechos Humanos en el país a un estado de "catástrofe" y apunta al régimen militar golpista de ser el "responsable singular de esta crisis".

La mencionada escalada se refiere a una intensificación del despliegue militar en los estados de Kayah y Chin, en el este y el oeste del país, donde "las fuerzas de seguridad siguen empleando artillería pesada contra grupos armados y personas e instalaciones civiles, como iglesias cristianas".

"La violencia", apunta Bachelet, "está siendo particularmente intensa en zonas con destacada presencia de grupos minoritarios étnicos y religiosos". La alta comisionada acusa a las fuerzas militares de emplear a civiles "como escudos humanos", de "bombardear residencias civiles e iglesias" en tres localidades de Kayah -- Loikaw, Phekon y Demoso -- así como de "bloquear el acceso humanitario a estas zonas".

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