Publicado 20/04/2021 11:24CET

RSF señala que las actividades periodísticas están "total" o "parcialmente" bloqueadas en casi el 75% del mundo

Archivo - Protesta por el asesinato en México de la periodista Nevith Condes Jaramillo
Archivo - Protesta por el asesinato en México de la periodista Nevith Condes Jaramillo - Quetzalli Blanco/NOTIMEX/dpa - Archivo

MADRID, 20 Abr. (EUROPA PRESS) -

Reporteros Sin Fronteras (RSF) ha afirmado este martes que las actividades periodísticas, que ha descrito como "la principal vacuna contra el virus de la desinformación", se encuentran total o parcialmente bloqueadas en el 73 por ciento de los países del mundo, según su última Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa.

El informe, que analiza la situación en 180 países y territorios, recoge que el periodismo "encuentra graves impedimentos" en 73, mientras que hace frente a "obstáculos" en otros 59, situaciones en las que hace frente a una situación "problemática", "difícil" e incluso "muy grave".

La ONG ha apuntado que durante el último año se ha registrado un "palpable deterioro" del acceso y un aumento de los impedimentos a la cobertura "por causa o con el pretexto de la crisis sanitaria" debido a la pandemia de coronavirus.

Asimismo, recoge "una creciente dificultad para que los periodistas investiguen y divulguen temas delicados, sobre todo en Asia y Oriente Próximo, aunque también en Europa", al tiempo que sitúa a España en el puesto 29 de su clasificación.

RSF ha resaltado que el barómetro Edelman Trust 2021 revela una "preocupante desconfianza" de la ciudadanía hacia los periodistas, con un 59 por ciento de los encuestados en 28 países afirmando que creen que los periodistas tratan de engañar de forma deliberada al público.

"El periodismo es la mejor vacuna contra la desinformación", ha destacado el secretario general de RSF, Christophe Deloire. "Por desgracia, su producción y distribución se ven bloqueadas con demasiada frecuencia por factores políticos, económicos y tecnológicos, y, en ocasiones, incluso culturales", ha valorado.

"Ante la viralidad de una desinformación que sobrepasa fronteras, a través de plataformas digitales y redes sociales, el periodismo es el principal garante del debate público basado en una diversidad de hechos establecidos", ha subrayado.

Así, RSF ha citado a los presidentes de Brasil y Venezuela, Jair Bolsonaro y Nicolás Maduro, respectivamente, quienes "han hecho promoción de medicamentos cuya efectividad nuca ha sido probada", informaciones rebatidas desde diversos medios para "establecer la veracidad de los hechos".

En esta línea, ha denunciado que en Irán han aumentado las condenas a periodistas "para minimizar la cifra de muertes relacionadas con la COVID-19", mientras que en Egipto se prohíbe la publicación de cifras diferentes a las del Gobierno.

REDUCCIÓN DEL ENTORNO FAVORABLE

La clasificación muestra a Noruega en el primer puesto, seguida por Finlandia, Suecia y Dinamarca, en lo que RSF describe como un "modelo nórdico". En total, sólo doce países de los 180 analizados, el siete por ciento, cuentan con un entorno favorable para la información, un grupo en el que también figuran Costa Rica, Países Bajos, Jamaica, Nueva Zelanda, Portugal, Suiza, Bélgica e Irlanda.

Sin embargo, del mismo ha salido Alemania debido a las agresiones contra periodistas por parte de "manifestantes cercanos a movimientos extremistas y conspirativos durante las manifestaciones contra las restricciones sanitarias".

En el grupo en el que la situación es "más bien buena" figuran Alemania, Canadá, Estonia, Islandia, Austria, Uruguay, Surinam. Luxemburgo, Samoa, Letonia, Liechtenstein, Namibia, Australia, Chipre, Cabo Verde, Lituania, España, Ghana, Trinidad y Tobago, Sudáfrica, Reino Unido, Francia, Eslovaquia, Eslovenia, Burkina Faso, Botsuana, Andorra, República Checa, Italia, Corea del Sur, Taiwán, Estados Unidos, la Organización de Estados del Caribe Oriental (OECO), Tonga, Papúa Nueva Guinea y Rumanía.

RSF ha destacado que Estados Unidos ha subido un puesto, a pesar de que el último año del mandato del expresidente Donald Trump "se caracterizó por una cifra récord de ataques (casi 400) y detenciones de periodistas (130)", según los datos del US Press Freedom Tracker.

Por su parte, en la franja con "problemas significativos" aparecen Senegal, República Dominicana, Guyana, Seychelles, Belice, Chile, Fiyi, Croacia, Madagascar, Bosnia y Herzegovina, Níger, Georgia, Mauricio, Malaui, Armenia, Polonia, Bután, Costa de Marfil, Japón, Mongolia, Argentina, Grecia, Timor Oriental, Maldivas y Túnez.

A ellos se suman Togo, Sierra Leona, Norte de Chipre, Panamá, Kosovo, Kirguistán, Hong Kong, Malta, El Salvador, Albania, Comoros, Gambia, Israel, Haití, Lesoto, Moldavia, Macedonia del Norte, Perú, Hungría, Serbia, Mauritania, Guinea-Bissau, Ecuador, Ucrania, Liberia, Malí, Paraguay, Etiopía, Kenia, Angola, Montenegro, Kuwait, Nepal y Líbano.

LA "MARCA" BOLSONARO

En situación "difícil" están Mozambique, Guinea, Bolivia, Brasil, Bulgaria, Indonesia, Benín, Zambia, Guatemala, Gabón, Congo, Malasia, Nigeria, Nicaragua, Afganistán, Chad, Tanzania, Uganda, República Centroafricana (RCA), Sri Lanka, Qatar, Jordania, Zimbabue, Emiratos Árabes Unidos (EAU), Territorios Palestinos Ocupados, Omán, Colombia y Camerún.

Junto a ellos figuran Marruecos/Sáhara Occidental, Tailandia, Filipinas, Sudán del Sur, Birmania, Esuatini, India, México, Camboya, Pakistán, Argelia, Burundi, Venezuela, República Democrática del Congo (RDC), Rusia, Honduras, Bangladesh, Turquía, Brunéi, Kazajistán, Ruanda, Uzbekistán, Bielorrusia y Sudán.

En este bloque está Brasil, que cae cuatro posiciones y entra en la "zona roja". RSF ha hecho hincapié en que "los insultos, la estigmatización y las humillaciones públicas orquestadas contra los periodistas se han convertido en la marca de fábrica de Bolsonaro, su familia y su círculo cercano".

Asimismo, ha incidido en que Rusia, que ha caído un puesto hasta el 150, "ha desplegado su aparato represivo para limitar la cobertura mediática de las manifestaciones por el opositor Alexei Navalni".

ERITREA CAE Y CIERRA LA LISTA

Por último, en situación "muy grave" figuran Singapur, Somalia, Tayikistán, Irak, Guinea Ecuatorial, Libia, Egipto, Azerbaiyán, Bahréin, Yemen, Arabia Saudí, Cuba, Laos, Siria, Irán, Vietnam, Yibuti, China, Turkmenistán, Corea del Norte y Eritrea.

RSF ha manifestado que Pekín "sigue llevando a niveles sin precedentes la censura, la vigilancia y la propaganda en Internet", mientras que Turkmenistán, Corea del Norte y Eritrea --que ocupan los tres últimos puestos, al igual que en 2020-- "mantienen un control absoluto sobre la información".

Pese a ello, ha apuntado que el mayor descenso lo ha registrado Malasia, que ha caído 18 puestos en la clasificación, mientras que los mayores progresos los han registrado Burundi, Sierra Leona y Malí, que han ascendido trece, diez y nueve puestos, respectivamente.

SITUACIÓN POR REGIONES

De esta forma, Europa y América "siguen siendo los continentes más favorables a la libertad de prensa, incluso teniendo en cuenta que América Latina registra el mayor desgaste en las puntuaciones regionales este año".

Sin embargo, el Europa ha registrado un "notable deterioro" por el alza de las agresiones contra periodistas, con un aumento de más del doble en la Unión Europea (UE) y los Balcanes, principalmente en Alemania, Francia, Italia, Polonia, Grecia, Serbia y Bulgaria.

En este sentido, ha criticado que "los mecanismos de protección de las libertades con los que cuenta la UE también son lentos a la hora de frenar el dominio del régimen de Viktor Orban sobre los medios de comunicación (en Hungría) o para frenar las disposiciones liberticidas de otros países de Europa central".

Por su parte, África es el continente en el que los periodistas hacen frente a una mayor violencia, mientras que en Asia y el Pacífico "el virus de la censura se ha extendido más allá de China", con "una variante preocupante" en Australia.

La zona de Europa del Este y Asia Central figura en penúltimo lugar, especialmente por la situación en Bielorrusia, mientras que Oriente Próximo y Norte de África conserva el último lugar, sin que se hayan registrado "cambios importantes".

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