Actualizado 09/06/2007 23:35 CET

Rusia.- Manifestación de la oposición rusa en San Petersburgo

SAN PETERSBURGO (RUSIA), 9 Jun. (EP/AP) -

San Petersburgo fue hoy escenario de una de las 'Marchas de la Disensión' organizadas por la oposición al presidente ruso, Vladimir Putin. Una vez más, al frente de la marcha opositora se situó el ajedrecista Garry Kasparov, pero en esta ocasión, a diferencia de las manifestaciones anteriores, la marcha concluyó sin incidentes ni enfrentamientos con la policía.

La manifestación coincidió con la celebración del Foro Económico de San Petersburgo, una reunión de ejecutivos y empresarios extranjeros celebrada también en esta ciudad, por lo que se ha especulado con la posibilidad de que las autoridades evitaran los enfrentamientos para no perjudicar a la imagen de la ciudad y el país. Putin también acudió a este foro.

Sin embargo, sí hubo un importante despliegue policial vigilando la marcha de Kasparov, su colega, Eduard Limonov, y cientos de simpatizantes marcharon por el recorrido autorizado por las autoridades. Los manifestantes corearon consignas como 'Rusia sin Putin' o 'No al estado policial' mientras los agentes utilizaban megáfonos para pedirles que permanecieran en las aceras.

"No es sólo una marcha, no es sólo un mitin, es una victoria", afirmó Kasparov. "Todo el país está descontento", dijo en referencia a la política de Putin.

La propaganda del Kremlin, según Kasparov, muestra Otra Rusia, su organización, y las manifestaciones de opositores como si fueran "sólo una banda de radicales que no tienen apoyo de la población. Pero, al mismo tiempo, siempre que organizamos algo despliegan tropas y toman esas medidas preventivas, lo que demuestra claramente que están preocupados por las crecientes protestas", afirmó antes de la manifestación.

Esta manifestación cierra las 'Marchas de la Disensión' anunciadas en diciembre por Kasparov y sus aliados con la intención de cerrar filas contra Putin y hacer más visibles sus denuncias de deterioro democrático a medida que se aproximan las elecciones presidenciales del año próximo.

Las autoridades permitieron la manifestación, pero fijaron una ruta que no incluía las principales arterias de la ciudad y prohibía que participaran más de 500 personas. Unos cien agentes de la policía rusa vigilaron la marcha, pero no cargaron contra los manifestantes ni disolvieron el grupo a pesar de que unas 1.500 secundaron la convocatoria. Esta cifra es considerada como un rotundo éxito por parte de los organizadores, fuente de este último dato.