MADRID 25 Oct. (EUROPA PRESS) -
El todavía presidente de Georgia, Mijail Sakaashvili, realizó este jueves una encendida defensa de su gestión al frente del país, como representante de "la Georgia del futuro", a pocas horas de las elecciones presidenciales, en un discurso ante un grupo de estudiantes en el que criticó la labor del primer ministro, Bidzina Ivanishvili, y los intentos de Rusia de dominar el rumbo político del país.
"El primer ministro Ivanishvili y yo procedemos de diferentes planetas. O, por expresarlo de forma más correcta: yo soy de este planeta, de este país. No tengo nada en común con él", declaró Saahashvili en un mítin con los estudiantes televisado desde el parque Rike de la capital, Tiblisi.
Saakashvili abandonará próximamente el cargo que ostentó de manera casi ininterrumpida desde 2004, al término de la Revolución de las Rosas que lideró para expulsar del poder al entonces jefe de Estado, Eduard Shevardnadze.
"La vida no se acaba aquí", declaró el presidente, quien anunció el inicio de "una nueva lucha ideológica para determinar la identidad del Georgia", un país "unido", en el que la influencia rusa no conseguirá que el país "retroceda al pasado" frente a la "versión" que propone el presidente ruso, Vladimir Putin, en el que la ex república soviética "está dividida y enfrentada".
El presidente también lamentó la puesta en marcha de la nueva Constitución, que limita las competencias del presidente a expensas de amplios poderes para el primer ministro y el Parlamento, en cuyas manos quedará a partir de ahora la política nacional y exterior del país.
"Quería una Georgia libre. (El presidente ruso, Vladimir) Putin no quiere una Rusia libre. Y lo que quiere Ivanishvili es una sociedad que pueda dominar desde bambalinas", declaró el presidente antes de describir el nuevo sistema parlamentario como "un infierno inimaginable" donde "los grupos parlamentarios interferirán diariamente en las actividades del Gobierno", afirmó en declaraciones recogidas por el portal de noticias georgiano Civil.