Serbia/España.- Las autoridades de Belgrado solicitarán a España la extradición del montenegrino Veselin Vukotic

Europa Press Internacional
Actualizado: jueves, 2 marzo 2006 17:10

BELGRADO 2 Mar. (EP/AP) -

Las autoridades de Serbia y Montenegro solicitarán la extradición del montenegrino Veselin Vukotic, detenido el pasado fin de semana por la Policía española en el aeropuerto de Barajas de Madrid y a quien se acusa del asesinato en febrero de 1990 en Bruselas de un activista albanokosovar de Derechos Humanos, Enver Hadri, según informaron hoy fuentes oficiales.

Vukotic, un maestro del despiste que eludió a las autoridades en Europa y América Latina a lo largo de 16 años, está perseguido por las autoridades de su país por otros dos asesinatos perpetrados en Serbia y Montenegro a lo largo de los años noventa, según informó hoy el ministro serbo-montenegrino de Derechos Humanos, Rasim Ljajic. El ministro precisó que España ha dado a Serbia y Montenegro un plazo de 40 días para iniciar el procedimiente de extradición.

Según la Policía española, Veselin Vukotic está considerado un testigo de cargo clave en el juicio que se sigue en el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY) contra el ex presidente yugoslavo Slobodan Milosevic.

Al parecer, el albanokosvar Hadri portaba documentos que podrían implicar a Slobodan Milosevic en un importante número de asesinatos, que algunas fuentes no contrastadas cifran en unos 34, "por lo que la detención de Vukotic se convierte en esencial prueba de cargo contra Milosevic", según la Policía.

Vukotic, nacido en Montenegro hace 47 años, fue detenido en la Terminal T-4 del aeropuerto de Barajas, a su llegada de un vuelo procedente de París, lugar en el que había pasado unos días acompañado de su esposa e hijas.

Sobre Vukotic pesaban dos órdenes de detención: una Orden Europea de Detención y Entrega dictada por la Autoridades Judiciales de Bélgica, por asesinato, y otra Orden Internacional a fines de extradición, emitida por la República Federal de Serbia y Montenegro.

Su detención se produjo tras 16 años de fuga, en los que ha estado utilizando numerosas identidades falsas que le permitían pasar desapercibido para la mayoría de los servicios policiales de los distintos países europeos e hispanoamericanos que solía visitar. Se desconocen por el momento las fuentes de financiación que le permitieron gozar de una vida de "alto nivel".

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