FREETOWN 5 Ago. (Reuters/EP) -
El Gobierno de Sierra Leona ha deportado a Ibrahim Bah, colaborador del expresidente liberiano Charles Taylor, una semana antes de que se enfrentase al juicio por los crímenes cometidos durante la guerra civil que tuvo lugar entre 1991 y 2002 en el país de África occidental, lo que ha provocado numerosas protestas de defensores de Derechos Humanos.
Estaba previsto que Bah se enfrentase este lunes a un juicio en Sierra Leona acusado de cargos de detención ilegal, secuestro, asalto y amenazas de muerte en el rico distrito de Kono en 2000, en un caso denunciado por un ciudadano particular.
Ante la decisión de la deportación, el regulador de las Operaciones de Inmigración de Sierra Leona Abdulai Timbo ha asegurado que "no necesitan una razón". "El presidente no le quiere aquí. Es una persona non grata", ha afirmado. Por su parte, el ministro de Justicia y Fiscal General, Frank Kargbo, ha asegurado que no era consciente de que Bah debía comparecer en un tribunal este lunes y que las acusaciones no tenían que ver con la decisión de deportarlo.
Ibrahim Bah ha sido señalado por los expertos de Naciones Unidas como el intermediario para la entrega de armas del expresidente a los rebeldes del Frente Revolucionario Unido (RUF), conocido por emplear a niños soldados y amputar las extremidades de los civiles.
Bah fue condenado a la prohibición de viajar y la congelación de sus activos por la ONU en 2004, por sus presuntos vínculos con el tráfico de armas y diamantes, pero hasta ahora ha conseguido evitar su enjuiciamiento pese a la presión de numerosas organizaciones de Derechos Humanos.
En una entrevista este fin de semana, Bah admitió apoyar al Frente Nacional Patriótico de Liberia (NPFL) de Taylor, pero negó las acusaciones de tráfico de armas. "No he comprado o vendido armas en mi vida. Luche junto al NPFL pero nunca luché dentro de Sierra Leona ni por un minuto", aseguró.
Human Rights Watch (HRW) ha criticado esta decisión y ha instado al Gobierno de Sierra Leona a juzgar a Bah en sus propios tribunales. "La deportación de Bah representa un paso atrás para Sierra Leona", ha asegurado Elise Keppler, abogada del Programa de Justicia Internacional de HRW.
"El Gobierno ha bloqueado la acusación particular contra Bah e ignorado los intereses de las víctimas que han sufrido crímenes atroces en los que está implicado", ha afirmado Keppler.
El Tribunal Especial para Sierra Leona condenó en 2012 a 50 años de prisión a Charles Taylor por complicidad en crímenes de guerra y contra la Humanidad en Sierra Leona, siendo el primer jefe de Estado convicto y condenado por crímenes de guerra por un tribunal internacional desde la celebración de los juicios de Nuremberg contra los dirigentes de la Alemania nazi al término de la Segunda Guerra Mundial.