Actualizado 11/11/2011 13:25:45 +00:00 CET

Siria.- Las fuerzas gubernamentales sirias han cometido "crímenes contra la Humanidad" en Homs, según HRW

Afirma que la violencia ejercida por algunos manifestantes y desertores no justifica "el uso desproporcionado de la fuerza letal" por parte del Gobierno

MADRID, 11 Nov. (EUROPA PRESS) -

La organización Human Rights Watch (HRW) ha afirmado que el carácter "sistemático" de los "abusos" cometidos por las fuerzas gubernamentales sirias contra la población civil de Homs, que incluyen "torturas y ejecuciones extrajudiciales", indican que en esa provincia se han cometido "crímenes contra la Humanidad".

En un informe publicado este viernes, la ONG insta a la Liga Árabe --cuyos países miembros se reúnen en El Cairo este sábado-- a pedir al Consejo de Seguridad de la ONU que imponga un embargo de armas y sanciones a las personas responsables de esos abusos y remita a las autoridades sirias al Tribunal Penal Internacional (TPI).

El documento, titulado 'Vivimos como en una guerra: Represión de manifestantes en la provincia de Homs', se ha elaborado a partir de 110 entrevistas con víctimas y testigos de la ciudad y la provincia del mismo nombre. Esa zona del país es uno de los focos del movimiento de oposición al Gobierno del presidente Bashar al Assad.

El estudio se centra en los abusos cometidos por las fuerzas de seguridad sirias desde mediados de abril hasta finales de agosto, un periodo durante el cual mataron al menos a 587 civiles, la cifra más alta registrada en una sola provincia.

Además, las fuerzas de seguridad han acabado con la vida de al menos 104 personas en Homs desde el pasado 2 de noviembre, cuando el Gobierno aceptó una iniciativa de la Liga Árabe para encontrar una solución política a la situación del país. Los ministros árabes de Asuntos Exteriores mantendrán una reunión de emergencia este sábado para hablar del incumplimiento del acuerdo por parte de Damasco.

La directora de HRW en Oriente Próximo, Sarah Leah Whitson, ha afirmado que "Homs es un microcosmos de la brutalidad del Gobierno sirio". "La Liga Árabe tiene que decirle al presidente Al Assad que el incumplimiento del acuerdo tendrá consecuencias y que ahora apoya que el Consejo de Seguridad actúe para poner fin a la matanza", ha añadido.

MANIFESTANTES PACÍFICOS ATACADOS

Desde que comenzaron las protestas antigubernamentales en Siria, a mediados del pasado marzo, HRW ha documentado en la provincia de Homs decenas de incidentes en los que las fuerzas de seguridad y milicias que apoyan al Ejecutivo han "atacado violentamente y dispersado protestas pacíficas".

En localidades como Tal Kalaj y Talbiseh, se han llevado a cabo operaciones militares de gran envergadura en las que muchas personas han muerto o resultado heridas, según la organización. En esas operaciones, las fuerzas de seguridad han usado ametralladoras para disparar contra distintos barrios y así "atemorizar a la gente" antes de entrar con vehículos militares.

Además, han cortado las comunicaciones y colocado puestos de control para limitar las entradas y salidas de los barrios y la distribución de comida y medicamentos.

TORTURAS Y DESAPARICIONES FORZOSAS

HRW también ha denunciado que, al igual que en gran parte del resto de Siria, en la provincia de Homs las fuerzas de seguridad han llevado a cabo "miles" de "arrestos arbitrarios, desapariciones forzosas y torturas sistemáticas contra detenidos".

El informe indica que la mayoría de las personas estuvieron detenidas durante unas semanas y luego fueron liberadas, pero que "varios centenares siguen desaparecidas". La mayoría de los detenidos eran hombres jóvenes, pero también había niños, mujeres y personas mayores --de entre 60 y 80 años--, ha precisado.

Asimismo, la tortura de detenidos es una práctica "generalizada". HRW entrevistó a 25 personas que estuvieron detenidas en Homs y todas ellas dijeron haber sufrido distintas formas de tortura.

En Homs, la organización ha documentado la muerte de 17 personas que estaban bajo custodia, doce de las cuales fallecieron por haber sido torturadas. Sin embargo, los datos recopilados por activistas sirios indican que al menos 40 personas murieron estando detenidas en esa provincia entre abril y agosto.

Algunas personas contaron al personal de HRW que las fuerzas de seguridad usaron barras de metal recalentadas para quemarles distintas partes del cuerpo, les dieron descargas eléctricas, las obligaron a estar en posturas incómodas durante horas e incluso días y utilizaron objetos como neumáticos, por ejemplo, para colocarlas en una posición en la que les resultase más fácil golpearles en zonas sensibles como las plantas de los pies o la cabeza.

En opinión de HRW, uno de los temas "más preocupantes" de la "represión" ejercida por las autoridades es "el creciente número de muertes bajo custodia". En casi todos los casos de fallecimiento en esas circunstancias confirmados por la ONG, los familiares no sabían cómo ni dónde se encontraban los detenidos hasta que recibían una llamada, que solía ser de un hospital público, para pedirles que recogiesen el cadáver.

En doce de esos casos, Human Rights Watch analizó fotografías o vídeos de los cuerpos y constató que tenían "señales inconfundibles" de haber sufrido "torturas", como magulladuras, cortes y quemaduras.

LOS RESPONSABLES DE LA VIOLENCIA

Las autoridades sirias insisten en que los responsables de la violencia en Homs son grupos terroristas armados que son incitados y apoyados desde otros países. HRW ha comprobado que "en la mayoría de los incidentes, los manifestantes parecían estar desarmados", aunque "a veces intervinieron personas armadas que desertaron de las fuerzas de seguridad al ver que éstas estaban disparando a los manifestantes".

Según la población local, las deserciones en el Ejército se han incrementado desde junio y en muchos barrios viven entre quince y 20 desertores que a veces intervienen para proteger a los manifestantes cuando oyen disparos.

Por otra parte, la "represión violenta" ejercida por las fuerzas gubernamentales y la "creciente desconfianza" entre las distintas comunidades religiosas ha llevado a los vecinos de algunos barrios de la ciudad de Homs a "crear comités locales de defensa que a menudo van armados, principalmente con armas de fuego y en algunos casos también como granadas propulsadas por cohetes", dice el informe.

Aunque la organización admite que hay que "investigar más" la violencia ejercida por manifestantes y desertores, considera que "estos incidentes no justifican de ninguna manera el uso desproporcionado y sistemático de la fuerza letal contra los manifestantes", que en su mayoría están "desarmados".

Igualmente, "la presencia de individuos armados en la oposición no justifica las torturas ni las detenciones arbitrarias o en régimen de aislamiento", ha añadido.

A juicio de HRW, el hecho de que algunos manifestantes y desertores se hayan armado para contraatacar "demuestra que la estrategia de las autoridades sirias ha provocado una escalada peligrosa en el nivel de violencia y subraya la necesidad de que la comunidad internacional garantice el fin inmediato del uso de la fuerza letal para que el país no experimente un conflicto aún más sangriento".

Por último, la organización ha hecho alusión a una noticia que dio el domingo pasado la agencia oficial siria, SANA, sobre la liberación de 553 personas que habían sido detenidas por haber "participado en los recientes acontecimientos" aunque no tenían "las manos manchadas de sangre".

Al respecto, la ONG ha resalado que SANA no publicó los nombres de las personas liberadas y que tres abogados que trabajan por los Derechos Humanos y defienden a activistas políticos le dijeron que ninguno de sus clientes había salido en libertad.