Actualizado 25/01/2009 18:01 CET

Somalia celebra elecciones presidenciales indirectas para rescatar al país del caos absoluto

MADRID, 25 Ene. (EUROPA PRESS) -

Los parlamentarios del Gobierno de transición somalí y miembros de la opositora Alianza para la Reliberación de Somalia se encuentran ya en Yibuti para depositar mañana su voto en las elecciones indirectas a la Presidencia del país africano y en las que se elegirá al sustituto del actual dirigente interino del país, Shayj Adan Madobe, tras la dimisión el pasado mes de diciembre de Abdullahi Yusuf.

La renuncia de Yusuf ha sido interpretada como una rendición tras dos años de enfrentamientos entre el Ejército somalí y la insurgencia islamista derivada de la Unión de Tribunales Islámicos que gobernó Mogadiscio hasta su derrocamiento en diciembre de 2006 y cuyo contraataque ha dejado al país en el caos más absoluto.

Un gran número de somalíes recordará a Yusuf como el hombre que introdujo a las fuerzas etíopes en Somalia, que condujeron a una insurgencia feroz y al desplazamiento de casi un millón de personas. Durante los dos últimos meses, los insurgentes islamistas de Al Shabab, los nacionalistas y los clanes de las milicias que se oponen a las fuerzas extranjeras han tomado el control de más de una decena de localidades, de acuerdo con un periodista local.

El Gobierno de Transición tiene el control sólo de Mogadiscio y de la ciudad de Baidoa, a 240 kilómetros al suroeste de la capital, donde tiene su sede el Parlamento. Al menos 16.000 somalíes han muerto entre 2007 y 2008 y más de 30.000 han resultado heridos, según las ONG locales. De acuerdo con la ONU, cerca de 2,6 millones de somalíes dependen de la ayuda humanitaria, aunque se espera que el número alcance los 3,5 millones.

Somalia también tiene los niveles de malnutrición más altos de todo el mundo, con más de 300.000 niños que sufren malnutrición aguda todos los años, según el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

Poco se espera del nuevo presidente que salga designado en estos comicios. La violencia continúa a pesar de la firma, el pasado mes de junio, del acuerdo de paz facilitado por la ONU y conocido como Acuerdo de Yibuti, suscrito por el Gobierno Federal de Transición y la Alianza para la Reliberación de Somalia, por el cual ambas partes acordaron poner fin al enfrentamiento y pidieron a la ONU que desplegara una fuerza internacional para estabilizar el país.

Pero los ataques insurgentes son constantes, y Mogadiscio es una ciudad completamente asediada por los continuos combates entre Ejército e insurgentes. Todos los intentos para desarrollar un clima de acuerdo político en el país han fracasado.

La comunicación entre el presidente Yusuf y el primer ministro del país, Nur Hassan Hussein, sobre la composición del Gobierno, ha sido evidente; y los dos han mostrado sus diferencias sobre incluir a los islamistas moderados en el proceso de paz: Hussein quería incluirlos y marginar lo que él ve como una pequeña proporción de radicales. La decisión que Yusuf tomó este mes de echar a Hussein no fue reconocida por las naciones de la región e impusieron sanciones al presidente por dificultar el proceso.

¿DONDE VOTAR?

La peligrosa situación de seguridad en Baidoa --teóricamente bajo el control del Gobierno Federal de Transición-- ha motivado que la sede de los comicios se haya trasladado a Yibuti por recomendación expresa de Estados Unidos.

Así lo hizo saber el diputado somalí Ismail Hure, quien aseguró que los representantes diplomáticos estadounidenses en Kenia consideraban inapropiado que las elecciones se celebraran en un lugar como Baidoa, que realmente está en mitad del caos en el que se encuentra el país, según el medio electrónico 'Mareeg'.

Así, tanto Madobe como el actual primer ministro, Nur Hassan Husein, han llegado a Yibuti en un momento en el que el representante de Naciones Unidas para Somalia, Ahmedou Ould Abdalá, ha resaltado la importancia de "hacer las cosas bien" en el país africano tras dos décadas de violencia, y que ahora se encuentra "ante un momento crítico".

"Es un momento clave para Somalia y es extremadamente importante hacer las cosas bien", declaró Ould Abdalá en declaraciones recogidas por la agencia de noticias Xinhua. "Es un proceso delicado. Y todos los participantes están confiados en que tendrá éxito y contribuirá para aportar más estabilidad a Somalia", añadió.

De igual modo, el representante especial extendió su gratitud a todos los somalíes "por la paciencia" demostrada "en este momento crítico", y reiteró su intención de discutir los preparativos finales con la participación de todos los partidos involucrados.

YUSUF, DEESVINCULADO

Mientras, Yemen ha acordado acoger al ex presidente somalí Yusuf y a su familia después de que hubiera solicitado vivir en el país de la península Arábiga, según anunció esta semana un responsable del Gobierno yemení.

Yusuf, que ha sido acusado por los países donantes y por los gobiernos regionales de ser un obstáculo para las conversaciones de paz, mediadas por la ONU, que se llevan a cabo en este país del Cuerno de África, dimitió a finales del pasado mes de diciembre, poniendo así fin al punto muerto en el que se encontraba Gobierno interino somalí.

La familia de Yusuf llegó antes que el propio presidente, que decidió viajar por separado a Yemen. Al ser preguntado si a Yusuf se le ha concedido asilo político, uno de sus portavoces señaló que el ex presidente había pedido "vivir" en Yemen con su familia y no dio más detalles.