Publicado 20/12/2021 12:11CET

Sudán confirma 120 heridos en las últimas protestas contra el Ejército con motivo de la revolución de 2018

Archivo - Barricadas en una calle de Jartum, Sudán
Archivo - Barricadas en una calle de Jartum, Sudán - MOHAMED KHIDIR / XINHUA NEWS / CONTACTOPHOTO

Activistas denuncian un muerto y acusan a las fuerzas de seguridad de usar fuego real en las manifestaciones

MADRID, 20 Dic. (EUROPA PRESS) -

Alrededor de 120 personas resultaron heridas a causa de la represión de las protestas registradas el domingo en la capital de Sudán, Jartum, y otras ciudades del país contra las autoridades militares y en conmemoración de la revolución de 2019 contra el entonces presidente, Omar Hasán al Bashir.

El Ministerio de Sanidad sudanés ha indicado que 123 personas resultaron heridas en las manifestaciones, incluidas 121 en Jartum, al tiempo que ha apuntado al estallido de enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y los congregados en varias zonas de la capital.

Según las informaciones recogidas por el diario sudanés 'Al Atiba', las fuerzas de seguridad emplearon gases lacrimógenos durante los incidentes en los alrededores del Palacio Presidencial, si bien el Ministerio ha subrayado que los incidentes se saldaron sin muertos.

Por contra, un 'comité de resistencia' ha denunciado un fallecido por la represión de las protestas y ha detallado que se trata de un hombre que fue tiroteado por los agentes cuando intentaba cruzar uno de los puentes que lleva a Jartum, sin que las autoridades se hayan pronunciado al respecto.

Testigos citados por el portal de noticias Sudan Tribune han resaltado que la Policía y las fuerzas de seguridad realizaron disparos y lanzaron gases lacrimógenos en los alrededores del Palacio Presidencial para evitar el inicio de una sentada.

La sentada, que era uno de los objetivos de los convocantes de las protestas, fue finalmente desconvocada a causa de la represión de las fuerzas de seguridad, lo que llevó a los comités de resistencia a pedir a sus seguidores que se alejaran de la zona y que volvieran a sus hogares para evitar más víctimas.

En este sentido, los comités recalcaron que lo sucedido "es una extensión de la campaña de represión de los golpistas y demuestra que el primer ministro (Abdalá Hamdok) traiciona la sangre que sigue siendo derramada".

Hamdok fue derrocado junto al resto de su Gobierno de transición en un golpe encabezado en octubre por el jefe del Ejército y presidente del Consejo Soberano de Transición, Abdelfatá al Burhan, si bien las presiones internacionales derivaron en un acuerdo para que volviera al puesto.

Sin embargo, parte del Ejecutivo y los principales socios civiles en la coalición han rechazado este pacto y han acusado a Hamdok de mantener negociaciones con los golpistas a pesar de la represión de las protestas contra la asonada, que dejaron decenas de muertos en el país africano.

La represión de este domingo ha sido igualmente condenada por el Comité de Doctores de Sudán, que ha denunciado el uso de fuego real y gases lacrimógenos "de forma masiva" contra los manifestantes, que fueron "perseguidos hasta la entrada de los hospitales".

"Llamamos la atención al mundo del hecho de que el aparato del golpe de Estado está usando gases lacrimógenos con total indiferencia y con una intensidad que supone un peligro para la vida de los manifestantes", ha indicado el organismo en un comunicado publicado en su cuenta oficial en la red social Facebook.

En esta línea, ha denunciado el "cerco" a hospitales y la entrada de agentes en los mismos, así como el lanzamiento de gases lacrimógenos en sus entradas, lo que supone "una clara violación del derecho a la salud y el derecho y la vida". "Es un comportamiento que no tiene lugar ni en tiempo de guerra entre los enemigos más encarnizados", ha zanjado.

Las protestas se han sucedido en el país desde el golpe de Estado a pesar del citado acuerdo entre Al Burhan y Hamdok, quien ha defendido la necesidad del pacto político para poner fin a la crisis y reconducir el proceso de transición abierto tras el derrocamiento de Al Bashir en abril de 2019.

Por su parte, Al Burhan ha negado que intentara tomar el poder por la fuerza y achacó el levantamiento a la lentitud con la que se estaba desarrollando el proceso, culpa según él de las tensiones internas entre las fuerzas de la sociedad civil.

Sudán fue escenario a mediados de septiembre de un intento de golpe a cargo de un grupo de oficiales de las Fuerzas Armadas supuestamente vinculados con Al Bashir, lo que se vio seguido de un aumento de las tensiones entre los elementos civiles y militares de las autoridades de transición que desembocó en el golpe de Al Burhan.

Las autoridades de transición fueron instauradas tras un acuerdo entre la junta militar anterior, surgida tras el golpe de Estado de 2019, y diversas organizaciones civiles y formaciones políticas opositoras. Este Gobierno había iniciado una batería de reformas sociales y económicas y ha alcanzado un acuerdo de paz con importantes grupos rebeldes de Darfur y otras zonas del país.

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