Archivo - Presuntos migrantes indocumentados y refugiados afganos detenidos en una operación en Peshawar, Pakistán, en marzo de 2026 - Europa Press/Contacto/Hussain Ali - Archivo
MADRID 16 May. (EUROPA PRESS) -
El Gobierno talibán ha promulgado este viernes una nueva normativa de derecho familiar que permitirá los matrimonios en los que participen menores de edad, en determinadas circunstancias, de la misma manera que dejará a los menores solicitar su anulación una vez alcanzada la pubertad y mediante una orden judicial.
El reglamento, titulado "Principios de separación entre cónyuges", es un nuevo decreto sobre derecho de familia ratificado por el líder supremo de los talibán, mulá Hebatulá Ajundzada. El documento establece que los matrimonios con personas menores de edad arreglados por familiares que no sean el padre o el abuelo son legalmente válidos si se consideran socialmente compatibles y si la dote es adecuada.
De esta manera, el reglamento consta de 31 artículos y regula de manera estricta las condiciones bajo las cuales se puede disolver, anular o forzar la separación de un matrimonio en Afganistán, basándose en una interpretación fundamentalista de la jurisprudencia islámica (Hanafi). También describe las normas que rigen la disolución en una amplia gama de circunstancias religiosas y legales, incluidos el matrimonio infantil, la desaparición del marido, la apostasía, la separación forzosa, las relaciones de lactancia y las acusaciones de adulterio.
A su vez, el reglamento impone restricciones extremas para el divorcio a petición de la mujer. Si ella denuncia malos tratos, hostilidad o la negación de sus derechos, el juez no puede conceder la separación solo porque ella lo pida si el abuso puede "prevenirse por otros medios" o si el esposo no da su consentimiento.
El artículo 7 impone también que el silencio de una mujer virgen que ha alcanzado la pubertad ante una propuesta de matrimonio se interpretará automáticamente como consentimiento, aunque, por el contrario, el silencio de un hombre o de una mujer que ya ha estado casada anteriormente no se considera una aceptación.
La publicación de este reglamento se suma a una serie de normativas drásticas impuestas por el régimen talibán, las cuales desmantelan por completo las leyes previas de protección a la mujer y legalizan de facto el control absoluto del hombre sobre el ámbito doméstico.
Las organizaciones internacionales de derechos humanos también han expresado su preocupación por el hecho de que los talibán estén codificando cada vez más interpretaciones radicales de la jurisprudencia islámica en las regulaciones estatales, institucionalizando las restricciones basadas en el género a través del sistema legal.