Trabajando para evitar que el ébola llegue a Sudán del Sur

Actualizado 17/02/2019 9:18:28 CET
Lavado de manos para prevenir el ébola
WORLD VISION - Archivo 

"Antes no sabía que el ébola era tan contagioso ni tampoco cuáles eran los síntomas", cuenta una sursudanesa

MADRID, 17 Feb. (Por Eloisa Molina, coordinadora de Comunicación de World Vision) -

Mary Marin ha participado en el programa de prevención del ébola puesto en marcha por World Vision en Sudán del Sur, junto al Ministerio de Salud y la Organización Mundial de la Salud (OMS). En agosto de 2018, el Ministerio de Salud de la República Democrática del Congo (RDC) declaró un nuevo brote de la enfermedad en la provincia de Kivu Norte, que se encuentra entre las más pobladas, con ocho millones de habitantes.

La subregión ha estado experimentando una intensa inseguridad y un empeoramiento de la crisis humanitaria, con más de un millón de desplazados internos y una continua salida de refugiados a los países vecinos, incluídos Sudán del Sur, Uganda, Burundi y Tanzania. El brote de ébola plantea un riesgo significativo de propagación en estos países cercanos.

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El Ministerio de Salud de Sudán del Sur y la OMS, junto con la comunidad humanitaria, han establecido rápidamente un plan nacional para garantizar que las personas que viven cerca de la frontera entre estos dos países se protejan frente al virus. El ministro de Salud sursudanés, Riek Gai Kok, ha encargado a World Vision dirigir la coordinación de la Respuesta de Preparación para el Ébola.

"Como miembros del Grupo Estratégico de Salud de Sudán del Sur, actualmente participamos en la preparación de la población frente al ébola", comenta el doctdor Henry Ilunga, asesor técnico de salud y nutrición de World Vision.

CON EL MOVIMIENTO DE PERSONAS EN LA FRONTERA AUMENTAN LOS DESAFÍOS

El primer paso para frenar el virus del ébola es estar informado. A día de hoy más de 10.000 personas han recibido información a través de la campaña de concienciación masiva en distintos puntos de salud y comunidades cerca de la frontera donde World Vision tiene distintos programas de desarrollo.

Según el doctor Ilunga, se han establecido "cuatro puntos de entrada donde se examinan a los viajeros que cruzan la frontera entre Sudán del Sur y la RDC". "También estamos en el proceso de establecer cuatro instalaciones de aislamiento de ébola. Nuestras actividades se centran en la detección, la movilización de la comunidad, la vigilancia y la remisión de casos sospechosos a los centros y unidades de tratamiento del ébola".

Mary Martin, de 30 años y madre de cuatro hijos, proviene de la ciudad de Gangura, a 26 kilómetros de la ciudad de Nabiapai, en la frontera con la RDC. Tanto ella como Betty Martin, su bebé de 3 semanas de edad, fueron examinadas, sin que se les detectara el virus del ébola.

"Aprecio la información sobre el ébola. Antes no sabía que era tan contagioso y cuáles eran los signos y síntomas. Ahora puedo compartirla con mi familia y amigos", destaca la mujer. "Les animaré a tener una buena higiene, lavarse las manos todo el tiempo, evitar comer carne de animales silvestres, ni frutas ni verduras que estén mordidas por animales. Pero sobre todo, no tienen que tocar o lavar cadáveres", añade.

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Mary ha recibido folletos con ilustraciones sobre los signos y síntomas del virus del ébola para que los pueda compartir con las personas de su comunidad. Como ella, más de 1.600 personas han sido examinadas en varios puntos de entrada cerca de la frontera.

Iden Jennifer, coordinadora de salud infantil, materna y neonatal de World Vision, ha estado apoyando la integración de los mensajes del ébola en las actividades del equipo en más de 64 establecimientos de salud. "Como trabajadora de atención médica de Sudán del Sur estoy ayudando a mi propia gente, me siento capacitada porque soy consciente de lo mortal que es el virus del ébola", destaca.

Sin embargo, el gran desafío al que se enfrentan las comunidades es la financiación. Sudán del Sur es un país que tiene graves problemas de salud, de acceso a agua potable, de saneamiento y nutrición. Si llegara a producirse un brote de ébola las consecuencias serían catastróficas.