El TUE impone a Polonia la suspensión de la reforma que atenta contra la independencia de sus jueces

Actualizado 19/10/2018 15:18:09 CET


BRUSELAS, 19 (EUROPA PRESS)

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TUE) ha aceptado las medidas cautelares que solicitó la Comisión Europea y ha obligado a Polonia a suspender inmediatamente la reforma de su Tribunal Supremo que atenta contra la independencia judicial por establecer una reducción de la edad de jubilación de los jueces.

Bruselas llevó a finales de septiembre a Varsovia ante la Justicia europea por vulnerar el principio de independencia judicial mediante la polémica Ley del Tribunal Supremo y, al mismo tiempo, pidió al tribunal de Luxemburgo medidas cautelares hasta que se haya dictado una sentencia firme en el asunto.

En la práctica, la aplicación del nuevo régimen de jubilación de los jueces del Tribunal Supremo polaco implica que una parte de los 72 magistrados en ejercicio se vean obligados a jubilarse. La reforma abre la puerta a que los jueces puedan seguir en el cargo por encima de 65 años, pero siempre con una autorización del presidente de la República de Polonia.

Pero en un auto dictado este viernes, la vicepresidenta del TUE, Rosario Silva de Lapuerta, ha estimado provisionalmente todas las peticiones del Ejecutivo comunitario hasta que se dicte el auto que imponga fina al procedimiento sobre medidas provisionales. Y lo ha hecho incluso antes de que Polonia haya presentado sus observaciones contra la petición de Bruselas.

Esta decisión es aplicable, con efectos retroactivos, a los jueces del Tribunal Supremo afectados por las disposiciones de la reforma.

Además de la suspensión de la reducción de la edad de jubilación de los jueces, Bruselas pidió al TUE que obligase a Varsovia a garantizar que los magistrados afectados hasta el momento puedan ejercer sus funciones y a abstenerse de adoptar medidas destinadas a nombrar nuevos jueces en sustitución de los afectados.

Según la jurisprudencia europea, las medidas cautelares solo se pueden conceder si son urgentes, es decir, si es necesario que sean acordadas y tengan efectos antes de la decisión final, con el objetivo de evitar un perjuicio "grave e irreparable" a los intereses de la UE.

Sobre esta cuestión, la vicepresidenta ha destacado que las disposiciones nacionales controvertidas ya han comenzado a aplicarse, "entrañando la jubilación de un número importante de jueces del Tribunal Supremo", entre ellos la presidenta y dos presidentes de sala.

Además, ha señalado que el incremento "paralelo" del número de jueces del Supremo (de 93 a 120), la publicación de más de 44 puestos vacantes en el tribunal (entre ellos el que ocupaba su primera presidenta) y el nombramiento de al menos 27 nuevos jueces supone "una recomposición profunda e inmediata" del Supremo.

En consecuencia, la vicepresidenta del TUE ha remarcado que, si finalmente se estimase el recurso interpuesto por la Comisión Europea, todas las decisiones del Supremo polaco "se habrán adoptado sin las garantías inherentes al derecho fundamental a un juez independiente".

Tras esta argumentación, el auto concluye que la violación de un derecho fundamental como el derecho a un juez independiente "puede dar en sí misma, debido a la propia naturaleza del derecho violado, a un perjuicio grave e irreparable". Por ello, la vicepresidenta del TUE concluye que se cumple el requisito de urgencia para dictar medidas cautelares.

En cambio, determina que, si se desestimara finalmente el recurso presentado por Bruselas, el único efecto de la concesión de las medidas cautelares sería posponer la aplicación de las disposiciones nacionales controvertidas. Así, la vicepresidenta del TUE considera que aceptar dichas medidas cautelares "no afecta gravemente a la finalidad de las disposiciones nacionales en cuestión".