Actualizado 09/12/2007 17:31 CET

UE/África.- Europa y África hablan de éxito y de acuerdo y minimizan las discordancias

LISBOA, 9 Dic. (De la corresponsal de EUROPA PRESS, Patricia Ferro) -

La Unión Europea y la Unión Africana están satisfechas por el resultado de la II Cumbre Europa-África que hoy concluyó en Lisboa. Ambos la han tildado de "muy positiva" porque a, pesar de las diferencias, éstas demuestran que existe un "diálogo abierto y franco" y éste es la base del debate para alcanzar acuerdos, consideró el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso.

En la conferencia de prensa de cierre de la cumbre, el presidente de turno de la UE, José Sócrates, el de la Unión Africana (UA), Jonh Kufuor, el presidente de la Comisión Europea y el de la Comisión Africana, Alfa Omara Konaré, insistieron en que la cumbre de Lisboa es "un punto de partida" para un nuevo tipo de relación entre los dos continentes, que ahora se tratan de "igual a igual" y en la que se alcanzan acuerdos que benefician a ambos.

"Hemos cumplido todos los grandes objetivos que nos habíamos fijado en materia de paz y seguridad, derechos humanos, cambio climático, comercio, infraestructuras", afirmó enérgico el primer ministro luso y presidente de turno de la UE, José Sócrates, en la sesión de clausurá de la Cumbre.

Sócrates defendió que la reunión de Lisboa ha sido un "pasar página en la historia" y que más allá de los acuerdos se "ha dado voz a quién más lo necesita, a los derechos humanos, a los inmigrantes" y esa voz, dijo, "quedará plasmada en la Declaración de Lisboa". Lo que queda realmente "es el espíritu de Lisboa" un espíritu "de cooperación y diálogo", defendió el primer ministro.

El presidente en ejercicio de la UE concluyó su intervención en la sesión de clausura asegurando que durante este fin de semana "Lisboa ha sido la ciudad más africana de Europa".

Posteriormente, en la conferencia de prensa, recalcó estas ideas y aseguró que la Comisión de Seguimiento para el cumplimiento del Acuerdo Estratégico alcanzado y del Plan de Acción acordado, es un "garantía" de futuro. Es cierto, dijo, que "no resolveremos todos los problemas, pero estas medidas darán una ayuda y poco a poco lograremos un mundo mejor y más justo", argumentó.

Una opinión compartida por su homólogo africano.que defendió que "estos encuentros tienen que ser más frecuentes porque la globalización avanza rápido" y "si queremos enfrentarla en conjunto" hay que discutir "cara a cara, de igual a igual" para "avanzar en cuestiones fundamentales" como son "la paz y la seguridad".

Kufuor también hizo referencia a las violaciones de los derechos humanos en África y aseguró que la UA y la gran mayoría de los países son conscientes de que "sin buena gobernación y respeto por los derechos humanos no hay inversión ni desarrollo" y "eso es por nuestro propio interés" de hecho hay muchos países que ya la practican y "esa es la mejor garantía" que podemos dar de que la situación avanza".

Por otro lado, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, consideró que esta cumbre ha sido "un momento importante". El político luso reconoció que aunque hubo "distintos puntos de vista, debates, discusiones e incluso tensiones" pero eso dijo, "es el diálogo". "Puede no haber acuerdo total, pero eso es el diálogo y el camino de los acuerdos".

El presidente de la Comisión Africana, Alfa Omara Konaré, coincidió con su homólogo europeo y señaló que "hay puntos de desacuerdo, pero no son rupturas" y eso es "lo importante" que todos los países africanos se han mostrado disponibles "para seguir negociando y encontrar fórmulas para alcanzar el consenso".

Respecto a los derechos humanos, Barroso señaló que "al contrario de lo que piensan muchos en Europa se puede ser optimista respecto a África, porque hay progresos". Sin embargo, dijo, "hay que reconocer que hay situaciones muy graves".

Sin nombrar directamente a Zimbabue y a su presidente Robert Mugabe, Durao Barroso fue rotundo al afirmar que "no podemos justificar a aquellos que en el pasado lucharon por la libertad de sus países y ahora se la niegan a sus ciudadanos".

En ese sentido, Konaré coincidió con Barroso en que hay problemas y es necesario resolverlos, pero matizó que "deben resolverlos los africanos sin recibir lecciones".

La próxima cumbre no tiene fecha, aunque Sócrates indicó que no volverán a pasar siete años para que se celebre, como ocurrió entre la primera y ésta. Además, la próxima será en África y anunció que Libia se había mostrado disponible para organizarla y acogerla, pero "será la Unión Africana" quién decida en dónde se realizará.