Actualizado 23/02/2009 21:22 CET

Uribe dice que es "víctima" de la "infamia" de una "banda mafiosa"

Reuters

BOGOTÁ, 23 Feb. (EUROPA PRESS) -

El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, aseguró hoy que ha sido "víctima" de la "infamia" de una "banda mafiosa" que opera en los servicios de Inteligencia de ese país, que se ha dedicado a interceptar llamadas telefónicas de funcionarios del Gobierno, magistrados, jueces, fiscales, militares y periodistas.

Uribe no ha querido dar declaraciones a la prensa sobre el escándalo que estalló en el seno del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) por estas grabaciones ilegales. En su lugar, envió este lunes un comunicado a la emisora colombiana RCN en el que dice estar "profundamente dolido" por lo sucedido.

El mandatario colombiano negó haber ordenado interceptar los teléfonos de estas "respetables" personas. "Jamás he dado ni una sola orden para que se vigile la vida privada de las personas. Soy un hombre leal, que juega limpio con sus opositores y no les hace trampa", aclaró.

El escándalo estalló la semana pasada cuando la revista colombiana 'Semana' publicó un reportaje en el que denunciaba que entre el 19 y el 21 de enero, funcionarios del DAS ordenaron la destrucción de decenas de documentos, varios CD, discos duros de ordenadores y varios archivos confidencias, por tener información sobre llamadas telefónicas interceptadas.

"No me cabe la menor duda de que ésta es una banda mafiosa que le hace daño por igual a la democracia colombiana, a la libertad, al país y al propio Gobierno que presido", dijo Uribe en el comunicado, al manifestar que también se siente "víctima de esta infamia".

El secretario general de la Presidencia, Bernardo Moreno, y la secretaria privada de Uribe fueron víctimas de "este crimen", afirmó el mandatario colombiano.

También fueron blanco de las interceptaciones el ex presidente de la Corte Suprema de Justicia Francisco Javier Ricaurte, los periodistas Julio Sánchez Cristo, Darío Arizmendi y Daniel Coronell, el senador Gustavo Petro, del partido opositor Polo Democrático Alternativo, y el abogado y columnista de prensa Ramiro Bejarano, uno de los más fuertes críticos del Gobierno de Uribe.

Ante este escándalo, el nuevo director del DAS, Felipe Muñoz, se vio obligado a aceptar ayer la renuncia del subdirector de Contrainteligencia del DAS, Jorge Alberto Lagos, y anunció que comenzará la reestructuración la central de Inteligencia.

El pasado domingo, la Fiscalía de Colombia ordenó registrar las instalaciones del DAS para buscar pruebas de estas interceptaciones ilegales e identificar a los responsables de estos actos "delictivos".