ROMA 26 Sep. (de la corresponsal de EUROPA PRESS C. Giles) -
El Vaticano comunicó hoy la excomunión del arzobispo emérito africano Emmanuel Milingo, de 76 años, después de que éste ordenase obispos a cuatro sacerdotes casados en Nueva York, pertenecientes a un movimiento que pide el matrimonio entre los curas.
Según la nota del Vaticano, "tras una condición de irregularidades y de progresiva abierta rotura de la comunión con la Iglesia" tras la ordenación de cuatro sacerdotes casados se decidió la "excomunión 'latae sententiae' prevista por el Canon 1382 del Código de derecho canónico". También se decidió la excomunión de los cuatro sacerdotes ordenados.
El Vaticano añade que ha seguido con "viva aprensión las actividades recientes de monseñor Milingo" en relación con la asociación de sacerdotes casados que han "sembrado división y desconcierto entre los fieles".
Asimismo se informa de que "exponentes de varios niveles de la Iglesa han intentado, en vano, contactar al arzobispo para disuadirlo de proseguir realizando acciones que provocasen escándalo, sobre todo entre los fieles que han seguido su ministerio pastoral a favor de los pobres y enfermos".
La noticia de la excomunión se barajaba desde que se conoció que el controvertido arzobispo, nacido en Zambia, había celebrado el domingo en Washington una ceremonia para ordenar obispos a cuatro sacerdotes casados, en el marco de un movimiento que pide que se permita el matrimonio entre los religiosos.
Milingo había aparecido en julio en una conferencia en el Club de la Prensa Nacional de Washington, comentando que había llegado la hora de que la Iglesia se reconcilie con los sacerdotes casados y después se le vio participar en actos del movimiento llamado: "Curas casados, ya".
En algunos de estos actos apareció acompañado de la coreana acupuntora María Sung, con quien protagonizó uno de sus escándalos cuando en 2001 se casó con ella en una ceremonia de la secta del surcoreano Sung Myung Moon en un hotel de Nueva York.
Algunos meses después abandonó a la mujer y volvió al Vaticano pidiendo perdón y fue de nuevo admitido por Juan Pablo II gracias a la mediación del recién nombrado secretario de Estado vaticano, el cardenal Tarciso Bertone. Tras un periodo de meditación de 18 meses en Argentina, Milingo volvió a ejercer y oficiaba misas en la comunidad donde vivía, en la localidad de Zagarolo (centro). El religioso era también conocido como exorcista y eran famosas sus misas, donde realizaba curaciones, y nunca muy bien vistas por el Vaticano.