Actualizado 17/01/2008 04:28 CET

Venezuela/Colombia.- Chávez ha asociado su agenda de Gobierno con la de las FARC, afirma el 'Washington Post'

WASHINGTON, 17 Ene. (EUROPA PRESS) -

El periódico estadounidense 'Washington Post' calificó hoy en su principal editorial al mandatario venezolano de "aliado" de los secuestradores y aseguró que su respaldo fue el pago por la liberación de Clara Rojas y Consuelo González.

Según el diario, muchos se preguntaban qué buscaban las FARC cuando le entregaron a Chávez "un golpe de estado propagandístico" al liberar a dos de las más de 750 personas que se dice tienen secuestradas, reseñó el diario 'El Tiempo'.

"La respuesta llegó el viernes de la semana pasada (...) cuando describió a las FARC como ejército legítimo (...) y reclamó para ellos el estatus de beligerancia", afirmó el 'Washington Post'. "Chávez salió en respaldo de grupos que se dedican a la violencia y otras actividades criminales en un país vecino, y asoció su agenda con la de ellos" sostuvo el diario, no sin antes decir que las FARC no tienen nada de altruista y que hace rato abandonó su ideología marxista para dedicarse a la causa del secuestro y el narcotráfico.

Para el Post, fue alentadora la poca aceptación que recibió la solicitud de Chávez en América Latina donde ni Gobiernos cercanos a él como Argentina o Ecuador, decidieron respaldarlo. Pero, añade, el mensaje que canalizó las FARC a través de Chávez parece más diseñado para ganar audiencias europeas y estadounidenses, donde muchos no están familiarizados con la práctica del secuestro y suelen apoyar la revolución bolivariana que defiende el presidente venezolano.

Y pone como ejemplos al cineasta Oliver Stone, que llamó a las FARC "heróicos" y al ex congresista estadounidense Joseph P. Kennedy, que ahora aparece en avisos publicitarios respaldando la causa de Chávez. Según el Post, la mejor respuesta al planteamiento de Chávez la dio al propio Gobierno colombiano al señalar que son terroristas por que se comportan como tales y que seguirán siéndolo mientras persistan en sus prácticas.

El diario previene a los líderes latinoamericanos que hasta ahora solo veían en Chávez un dirigente que compra amigos con sus petrodólares. "Enfrentan algo nuevo: un jefe de Estado que, abiertamente, respalda a organizaciones de secuestradores y narcotraficantes. Los vecinos de Venezuela ahora deben calcular cómo responder a un líder que ha violado una ley fundamental", remata el principal diario de la capital estadounidense.