El viceprimer ministro de Tailandia dice que las elecciones podrían ser aplazadas a mayo de 2019

Publicado 25/06/2018 15:21:42CET

BANGKOK, 25 Jun. (Reuters/EP) -

El viceprimer ministro de Tailandia, Wissanu Krea Ngam, ha anunciado este lunes que las elecciones generales podrían celebrarse entre febrero y mayo de 2019, apuntando así a la posibilidad de un nuevo aplazamiento en los comicios, previstos para febrero.

Wissanu ha indicado que los comicios podrían tener lugar entre el 24 de febrero y el 5 de mayo, al tiempo que ha asegurado que la junta militar reducirá las limitaciones a la actividad política entre septiembre y diciembre de este año.

"Lo que pueden hacer es celebrar reuniones políticas sin permiso. Estas reuniones les permitirán decidir sobre regulaciones, buscar miembros para el partido, discutir con la comisión electoral la división de los distritos electorales y determinar sus candidatos", ha explicado.

El anuncio ha llegado en una jornada en la que representantes de 73 partidos se han reunido con miembros de la junta para abordar la situación política en el país.

Watana Muangsook, miembro del partido Pheu Thai --que no ha participado en el encuentro--, ha recalcado que la junta debería levantar completamente la prohibición sobre las actividades políticas.

El primer ministro, Prayuth Chan Ocha, aseguró la semana pasada que las elecciones no tendrían lugar antes de la coronación del rey Maha Vajiralongkorn, para la que aún no hay fecha.

La junta castrense, que se denomina Consejo Nacional para la Paz y el Orden, ha aplazado en varias ocasiones la fecha prevista para la celebración de elecciones parlamentarias y ahora mantiene que las convocará en febrero de 2019.

Los militares se hicieron con el poder el 22 de mayo de 2017 con el argumento de que tenían que poner fin a la inestabilidad que vivía el país por las manifestaciones contra el Gobierno del Puea Thai, la formación liderada por la ex primera ministra Yingluck Shinawatra.

Tras el golpe de Estado, la junta militar derogó la Constitución y elaboró una nueva Carta Magna que, según sus detractores, tiene como objetivo consolidar el poder y la influencia de las Fuerzas Armadas en la gestión del país. Además, prohibió los actos políticos y las concentraciones y protestas.

Desde la asonada, las Fuerzas Armadas tailandesas han tratado de debilitar la influencia de los hermanos Thaksin y Yingluck Shinawatra, cuyos gobiernos que fueron derrocados en sendos golpes de Estado en 2016 y en 2014 y que, desde entonces, viven fuera del país y han sido condenados en ausencia.

Thaksin goza de popularidad entre las clases rurales aunque es rechazado por los militares y por la élite leal a la monarquía y las clases urbanas, que le acusan de nepotismo y corrupción, alegaciones que el magnate rechaza.