SANÁ 23 Ene. (EUROPA PRESS) -
Cerca de mil yemeníes se han concentrado en la universidad de Saná para protestar contra el Gobierno del país y su presidente, Alí Abdullah Saleh, que lleva en el poder los últimos 32 años.
De esta manera, son siete jornadas consecutivas de protestas en las principales ciudades del país, en un contexto de críticas contra varios gobiernos de países árabes después de los hechos registrados en Túnez. El presidente tunecino, Zine al Abdine Ben Alí, dimitió la semana pasada tras 23 años en el poder por los disturbios ciudadanos originados en las semanas anteriores.
Uno de los manifestantes expresó que, "tras Túnez, la segunda 'Revolución del Jazmin' va a tener lugar en Yemen", según informa la agencia de noticias china Xinhua.
La Policía ha conseguido dispersar a los manifestantes sin que se registraran enfrentamientos. Horas antes, la agencia de noticias yemení, Saba, informó de que Saleh había nombrado un nuevo ministro en un cambio parcial de Gabinete.
El presidente Saleh ha sustituido al ministro de Industria y Comercio, Yahya Al Mutawakil por el viceprimerministro de Planificación y Cooperación Internacional, Hisham Sharaf Abdullah, de acuerdo con un decreto de la República.
Además de protestar contra las propuestas de enmienda constitucional que podría hacer Saleh, presidente del país vitalicio, los manifestantes también exigen al Gobierno frenar el aumento de los precios de los productos básicos y los combustibles
ENFRENTAMIENTOS EN YEMEN DEL NORTE
Estas protestas se unen a los enfrentamientos que están teniendo lugar en Yemen del Norte entre los rebeldes chiíes y las tribus progubernamentales, en los que al menos nueve personas han fallecido y varias docenas han resultado heridas en los últimos dos días.
"Siete rebeldes y dos personas pertenecientes a la tribu progubernamental de Al Abdain han fallecido y docenas de personas de ambos bandos han resultado heridas tras una feroz batalla", han asegurado fuentes gubernamentales.
Los enfrentamientos tuvieron lugar en un suburbio de la ciudad de Saada capital de la provincia de Saná, donde los rebeldes están intentando quitar tierras pertenecientes a la tribu de Al Abdain. Los enfrentamientos comenzaron la semana pasada y las fuerzas de seguridad no han intervenido para ponerles fin.
El pasado 26 de agosto, el Gobierno yemení y el grupo miliciano chií el Yemen del Norte firmaron un acuerdo en Doha para comentar un alto el fuego que terminara con los enfrentamientos esporádicos que florecen en la zona desde 2004. En estos seis años, estos combates han provocado que más de 300.000 residentes hayan huido de Yemen del Norte.