Actualizado 15/06/2007 20:02 CET

Zapatero está dispuesto a "flexibilizar su postura" para lograr un acuerdo sobre el Tratado Constitucional

BERLÍN, 15 Jun. (EUROPA PRESS/Clara U. Molina) -

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, afirmó hoy en Berlín que España está "dispuesta a flexibilizar su postura" para que el Tratado constitucional europeo salga adelante y se declaró "leal colaborador" de la canciller alemana, Angela Merkel, cuyo país preside este semestre la UE.

Zapatero abogó claramente en la capital alemana por "avanzar ante el reto" que tienen "todos los europeos", en rueda de prensa conjunta con Merkel tras la reunión de ambos en Berlín. "España quiere que Europa funcione, que sea ágil, que sea una Europa volcada en sus ciudadanos y para eso necesitamos un Tratado" apuntó el presidente, quien destacó que la UE empieza la semana próxima "una nueva etapa constructiva, positiva y de encuentro".

Asimismo, indicó que España "está dispuesta a contribuir activamente" en favor "del Tratado constitucional, para que se produzca un acuerdo la semana que viene". "Vamos a ser leales colaboradores de la canciller Merkel para lograr el acuerdo y lo digo desde un país que tiene una gran legitimidad porque ha votado sí en referéndum y está dispuesto a flexibilizar su postura para que el tratado salga adelante", indicó.

"Estamos absolutamente convencidos de que ésa es la voluntad de la gran mayoría de los países de la UE y estamos convencidos de que éste es el mejor momento", afirmó el presidente, antes de mostrar también su seguridad sobre que "el liderazgo y la energía que la canciller Merkel viene poniendo en estos meses va a dar sus buenos resultados".

"Estamos seguros de que ningún país se querrá quedar atrás. Cuando Europa se pone en marcha y en funcionamiento nadie quiere quedarse atrás, ninguno de los 27", agregó.

No obstante, respecto a la postura de Polonia y sus críticas al sistema de reparto de votos, Zapatero dijo que "si se abriera el debate" España también "intentaría mejorar, lógicamente, su situación", como "lo harían todos los países", lo que pone de relieve que para el Gobierno español no es vital defender el sistema de doble mayoría (55 por ciento de Estados miembros que representen el 65 por ciento de la población europea) que establece el Tratado.

El presidente indicó que el mensaje que llevará hoy a Polonia será el de que los europeos necesitan "avanzar". "Siempre he pensado que es más difícil ponerse de acuerdo cuando hay que repartir los presupuestos de Europa que incluso cuando hay que llegar a compromisos políticos sobre la gobernabilidad europea", afirmó.

"Si hay voluntad política ésa voluntad política ha de estar por encima de las matemáticas, y por cierto que éstas suelen ser a veces muy coyunturales", apostilló.

INTERESES DE ESPAÑA

Entre las peticiones de España ante el Tratado constitucional, Zapatero señaló que "una regla esencial es que la mayoría cualificada se extienda a muchas de las competencias y de los poderes europeos". Además, instó a que se produzca "un salto cualitativo y cuantitativo en cuanto al régimen de las mayorías cualificadas". "Europa no puede funcionar ante los problemas que hoy tiene si seguimos en un régimen de unanimidad en tantos capítulos de las políticas comunes", dijo.

Por otra parte, Zapatero abogó en Berlín por la instauración de una Presidencia del Consejo permanente. Además, defendió que "pueda haber una política exterior, que la carta de Derechos tenga relevancia jurídica y, por supuesto, que en materia de justicia y de interior tengamos la ambición que necesita la UE".

Zapatero terminó su exposición solicitando que el Tratado "también impulse una política común e integral en materia de inmigración". "Espero que la próxima semana podamos culminar con éxito un acuerdo en torno a un tratado, un tratado que debe regular nuevas reglas de nuestro funcionamiento", dijo.

Por otra parte, al ser preguntado por la manera en que tiene previsto explicar a los españoles los cambios a un tratado constitucional que fue aprobado en referéndum, Zapatero recordó que no se trata de "un tratado constitucional para España, sino para el conjunto de la UE, y que, como es evidente, exige el concurso de voluntades de 27 países".

En este sentido, Zapatero apuntó la necesidad de "abordar una nueva norma, un nuevo tratado en el que no se contendrán todas las aspiraciones que un país profundamente europeísta como España ha mantenido, pero que será un avance positivo".

"España siempre ha estado con Europa en el mirar hacia delante. España ha sabido en cada momento acompañar a Europa en lo que necesita porque le ha sido muy útil", consideró.

"COLABORACIÓN CONSTRUCTIVA" CON ALEMANIA

Finalmente, el presidente agradeció a Merkel su labor y reiteró el "ofrecimiento de colaboración constructiva para lograr el acuerdo la próxima semana (...), aunque sea a altas horas de la madrugada", añadió. "Pero lo tenemos que conseguir", remachó.

Por su parte, la canciller alemana alabó la labor positiva de España, ya que ésta "siempre ha mostrado una muy buena cooperación en el proceso del Tratado constitucional". Merkel también expresó su impresión de que en los próximos días el trabajo conjunto "seguirá también siendo muy positivo".

Merkel, quien se refirió a Zapatero como "amigo de Alemania", destacó el "alto grado de flexibilidad demostrado por España en su deseo "de que Europa avance". "Pero también hay líneas rojas en Europa a las que no debemos renunciar", apuntó, ya que "Europa está fundada en una serie de valores comunes".

La canciller abogó al final de su discurso por una Europa "con capacidad de actuación hacia fuera", como la que "ha de fijar prioridades en el interior". "Una Europa que ha de encontrar el equilibrio entre las competencias comunitarias y las nacionales", dijo.

"Ambos creemos", apuntó la canciller en referencia a Zapatero, "que si todos hacemos gala de buena voluntad la semana que viene podrá darse un paso importante" concluyó.

La reunión entre ambos representantes políticos forma parte de la intención de Angela Merkel de entrevistarse con todos los líderes europeos, en su ejercicio de la presidencia de turno de la UE, antes del próximo Consejo Europeo del 21 y 22 de junio en Bruselas.

Esta tarde Zapatero se dirigirá a Polonia, donde habrá de encontrarse con su homólogo, Jaroslaw Kaczynski.

De forma paralela, en la misma tarde tendrá lugar una reunión entre Merkel y el presidente de los Holanda, Jan Peter Balkenende, en la casa de invitados del gobierno federal alemán de Meseberg. La canciller alemana proseguirá su ronda de reuniones previas a la cumbre de Bruselas reuniéndose el sábado con un representante del gobierno polaco.