Zeidan viaja a Benghazi para celebrar una reunión de urgencia con las autoridades locales

Europa Press Internacional
Actualizado: martes, 17 diciembre 2013 22:23

MADRID 26 Nov. (EUROPA PRESS) -

El primer ministro de Libia, Alí Zeidan, ha viajado este lunes a la localidad de Benghazi (este) para celebrar una reunión de urgencia con las autoridades locales en respuesta a los enfrentamientos registrados durante la jornada entre soldados y milicianos, que se han saldado con al menos nueve muertos y 23 heridos.

Zeidan, que ha regresado este mismo lunes de una visita diplomática a Reino Unido, se ha desplazado a la localidad junto a una delegación integrada por varios ministros, según ha informado el diario 'The Libya Herald'.

Entre ellos figuran el viceprimer ministro y ministro del Interior, Sadiq Abdulrahman; el ministro de Justicia, Salá al Marghani; y el jefe del Estado Mayor Conjunto, el coronel Abdulsalam Jadalá al Obaidi.

Los enfrentamientos han provocado la respuesta de la población, que se ha manifestado frente al hotel Tibetsi para reclamar el fin de la violencia y de los asesinatos de altos cargos de las fuerzas de seguridad.

Asimismo, han declarado el inicio de una huelga general de tres días "hasta que Benghazi sea limpiado de milicianos de Ansar al Sharia y otros grupos armados no oficiales". En base a las informaciones facilitadas por el portavoz de las fuerzas especiales del Ejército, el coronel Milod al Zouri, los enfrentamientos han estado protagonizados por integrantes de dicho grupo islamista armado.

Ansar al Sharia fue acusado del ataque contra el consulado de Estados Unidos en esta ciudad hace algo más de un año y en el que murieron el embajador estadounidense y otros tres ciudadanos de este país.

Las milicias que continúan activas han logrado detener en los últimos meses las exportaciones de petróleo, dejando al Gobierno sin su principal fuente de ingresos y haciendo aumentar el temor de que el país se sume en el caos.

Para hacer frente a esta situación, el nuevo Gobierno ha reconocido a algunas milicias --uniéndolas en la brigada Escudo de Libia y poniéndolas bajo la supervisión de los ministerios de Interior y Defensa--, pero otras siguen al margen de su autoridad.

En este sentido, el Gobierno anunció que dejará de pagar a los grupos rebeldes que participaron en la revolución contra Gadafi a partir del 31 de diciembre a menos que se integren en las fuerzas de seguridad del país.

A principios de noviembre, Zeidan advirtió de la posibilidad de una intervención militar extranjera en caso de que no se ponga fin al caos existente en el país, según informó la emisora Radio France Internationale.

"La comunidad internacional no puede tolerar un estado, en pleno Mediterráneo, que es fuente de violencia, terrorismo y asesinatos", sostuvo, antes de citar como ejemplo lo ocurrido en Irak. Libia continúa bajo una resolución del Capítulo VII de Naciones Unidas, que permite una intervención internacional para proteger a la población civil.

Tras ello, grupos milicianos rivales se retiraron de Trípoli la semana pasada después de enfrentamientos que dejaron más de 40 muertos tras una marcha de manifestantes contra la base de una milicia para reclamar que abandonara la capital.

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