Actualizado 15/06/2007 21:50 CET

CC negociará el Estatuto de Autonomía, la moratoria y la inmigración con el PP

SANTA CRUZ DE TENERIFE, 15 Jun. (EUROPA PRESS) -

Los tres temas conflictivos que Coalición Canaria (CC) pretende negociar con el Partido Popular (PP) para consensuar un programa de gobierno son la reforma del Estatuto de Autonomía, la moratoria turística y la inmigración. El candidato electo de CC a la presidencia autonómica, Paulino Rivero, quiere un gobierno fuerte y unido en el que se frenará cualquier intento de un 'gabinete a la sombra' similar a lo acontecido en el Ejecutivo saliente de Adán Martín, donde las tres consejerías del PP actuaron libremente y sin coordinación alguna.

Si no se modifica el plazo acordado por la ejecutiva nacional de CC, Paulino Rivero esperará hasta el próximo martes para tomar la iniciativa y llamar al presidente del PP, José Manuel Soria, para negociar la formación del gobierno regional alternativo al del PSC de Juan Fernando López Aguilar.

CC tendrá en esta ocasión la responsabilidad de las conversaciones y, como ocurrió en la mesa de negociación con los socialistas, primero quiere cerrar un programa de gobierno y después concretar el reparto de las consejerías.

No obstante, antes que ninguna otra cosa deberán decidir la presidencia del Parlamento ya que la Cámara se constituirá el próximo 25 de junio. El PP está dispuesto a ceder este cargo a CC a cambio de lograr la cuarta consejería con la vicepresidencia.

Los tres temas problemáticos que primero quiere resolver CC son las modificaciones que el PP quiere introducir, en el Congreso de los Diputados, a la propuesta estatutaria que consideran inconstitucional y que no apoyaron en el Parlamento canario, la Ley de las Directrices turísticas y la inmigración.

No descartan la posibilidad de superar las diferencias con la reforma estatutaria porque, tal y como recuerdan, el PP canario no se opuso, en los trabajos de la reforma, a la delimitación de las aguas territoriales canarias ni al informe vinculante del Parlamento a las modificaciones del Régimen Económico y Fiscal (REF). Dos asuntos "vitales" para CC que no lograron avanzar con el PSC.

Cuatro de los tres contenidos estatutarios cuestionados por los populares son superables, según estas fuentes de CC. Se trata del preámbulo, del papel de los cabildos insulares y la reforma electoral. Con respecto a este último tema tampoco ven problemas porque el desarrollo de esta reforma se difiere a la aprobación de una ley regional. Pero además, las siete reformas estatutarias, aprobadas hasta ahora en las Cortes Generales, contienen esta fórmula.

El asunto más problemático es el artículo 2, que contiene el reconocimiento de la ultraperificidad y donde el PP contempla una clara inconstitucionalidad.

Nada se da por perdido ya que, de superar estas diferencias, se muestran bastante confiados en sacar el Estatuto de Autonomía en Madrid al contar con el apoyo del resto de los grupos nacionalistas. Creen que al PSOE se le haría muy difícil explicar que se apartan del consenso cuando es lo que el presidente estatal, José Luis Rodríguez Zapatero, ha buscado en el Congreso de los Diputados.

En la Ley de las Directrices turísticas también deberán hacer un ejercicio de acercamiento porque CC, en principio, no acepta la ampliación de las excepciones a la moratoria. Con respecto a la inmigración, las medidas relacionadas con el control de los irregulares no serán difíciles de consensuar. Sin embargo, en la limitación poblacional volverán a ser evidentes las disensiones. Pero CC reconoce ya que es un tema, cuya resolución sobrepasa a una legislatura y que solamente lo plantearán como un asunto de estudio.

Consensuado el programa de gobierno se entrará en la definitiva distribución de las consejerías y cargos del Gobierno de la VII legislatura. En principio no observan muchas complicaciones en las dos fórmulas que baraja el PP. Se trata de la vicepresidencia con cuatro consejerías o tres consejerías y la presidencia del Parlamento.

La principal exigencia de Paulino Rivero se centrará en los perfiles de los candidatos. El dirigente de CC quiere un equipo fuerte y unido en el que no habrá cabida a ningún intento de crear un 'gabinete a la sombra' como le ocurrió a Adán Martín. Es decir que las consejerías del PP no actúen por libre.

No se olvidan algunas situaciones que el jefe del Ejecutivo saliente tuvo que afrontar por actitudes como las de la ex consejera regional de Empleo y Asuntos Sociales, Agueda Montelongo, con los interlocutores sociales ni los motivos por lo que saltó el caso eólico, entre los principales.

Al igual que Paulino Rivero iniciará una nueva etapa en su carrera política al acceder a la presidencia, José Manuel Soria compartirá esta característica al acceder a la vicepresidencia.

Sobre el resto de los nombres, CC repetirá el criterio de la representación territorial "sin castigar" a ninguna isla por haber obtenido malos resultados, como Gran Canaria y Lanzarote. La Palma hará valer su trayectoria ascendente y quizá logre dos consejerías.

Pero además en CC entra en juego el cumplimiento de un nuevo principio por el que quien se queda con su escaño parlamentario no va al Ejecutivo. Si no dimitieran, esta situación afectaría en la actualidad a la consejera saliente de Empleo y Asuntos Sociales y diputada electa, Marisa Zamora, y a la viceconsejera de Cultura y también parlamentaria electa, Dulce Xerach Pérez.

En el PP también se baraja la posibilidad de que, en esta ocasión, la organización de Tenerife tenga la responsabilidad de una consejería al haber logrado mejorar sus resultados con respecto a 2003.

De cerrarse el pacto entre CC y el PP, Paulino Rivero no se verá obligado a pasar por una situación similar a la acontecida, el pasado miércoles, con José Luis Rodríguez Zapatero. El dirigente nacionalista aprovechó su entrevista, sobre la política antiterrorista, para comunicarle a Zapatero las difíciles relaciones existentes con Juan Fernando López Aguilar.