Actualizado 16/06/2009 16:54:25 +00:00 CET

El Gobierno canario aprueba el Plan de Atención de Emergencias por Riesgo Volcánico, "único en España"

No todas las islas tienen el mismo nivel de actividad eruptiva reciente ni las mismas probabilidades de que se produzcan en ellas erupciones volcánicas en el futuro

LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, 16 Jun. (EUROPA PRESS) -

El Consejo de Gobierno de Canarias tomó en consideración, en su sesión de hoy en la capital grancanaria, el Plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias por Riesgo Volcánico en la Comunidad Autónoma de Canarias (Pevolca), que ya fue aprobado por la Comisión Autonómica de Protección Civil y es el "único que estará en vigor en todo el Estado".

Así lo manifestó en rueda de prensa el portavoz y viceconsejero de Comunicación, Martín Marrero, que explicó que, para su aprobación definitiva, el Gobierno acordó su envío a la Comisión Nacional de Protección Civil, quien deberá homologarlo tras comprobar que éste se acomoda al contenido y criterio de la norma básica de este ámbito.

Una vez homologado, el Consejo de Gobierno aprobará el Decreto que lo regulará, convirtiendo a Canarias en el único territorio de España que cuenta con un plan de estas características.

El Pevolca pasará entonces a integrarse en el Plan Director de la Comunidad Autónoma, que establecerá los mecanismos de coordinación con los planes de ámbito estatal para garantizar su adecuada integración.

En el caso de Canarias, ese plan director es Plan Territorial de Emergencias de Protección Civil de la Comunidad Autónoma de Canarias (Plateca), aprobado por el Decreto 1/2005, de 18 de enero, en el que se establece el marco organizativo general para que puedan integrarse los planes especiales cuyo ámbito sea el de la Comunidad Autónoma, y cuyas directrices sigue el Pevolca para establecer las pautas de actuación necesarias para responder ante un posible riesgo volcánico.

PREVISTO EN EL PLATECA

El Pevolca es, por tanto, una "herramienta técnica", previsto en el Plan Territorial de Protección Civil de la Comunidad Autónoma de Canarias (Plateca), que permite "establecer la organización y procedimientos de actuación de los recursos y servicios públicos y privados para hacer frente a las emergencias por riesgo volcánico".

Este marco organizativo deberá definir, prever y establecer la estructura organizativa y funcional para la intervención en emergencias volcánicas; los mecanismos y procedimientos de coordinación con el Plan Estatal de Protección Civil ante el Riesgo Volcánico, para garantizar su adecuada integración; y los sistemas de articulación con las organizaciones de las Administraciones Locales de su correspondiente ámbito territorial.

Además de la zonificación del territorio en función del riesgo volcánico, delimitar áreas según posibles requerimientos de intervención y localizar la infraestructura utilizable, en apoyo de las actuaciones de emergencia, ante supuestos de riesgo volcánico; los procedimientos de información a la población y su difusión, y asegurar su continuidad a través de un proceso educativo en los centros educativos y organizaciones sociales; la catalogación de medios y recursos específicos a disposición de las actuaciones previstas; y los mecanismos de implantación y mantenimiento para lograr la efectiva operatividad del Plan.

EMERGENCIA VOLCÁNICA

El Plan tomado hoy en consideración es un instrumento útil para hacer frente a una emergencia volcánica, que también es resultado de la experiencia que fue adquirida durante la crisis de mayo de 2004, que condujo en su momento a un ejercicio de integración de todas las administraciones para desarrollar un plan de actuación coordinada para la isla de Tenerife.

A partir de ese momento, el Ejecutivo autónomo inició una serie de consultas con los distintos organismos e instituciones de carácter nacional, regional y local cuyo contenido le conduce a lograr un documento que es el presente Plan, que será de aplicación en cualquier emergencia o situación de alerta por riesgo volcánico que suceda en el territorio de la Comunidad Autónoma de Canarias, teniendo en cuenta que, en el archipiélago no todas las islas tienen el mismo nivel de actividad eruptiva reciente, ni las mismas probabilidades de que se produzcan en ellas erupciones volcánicas en un futuro más o menos cercano.

El riesgo volcánico se ha manifestado con mayor intensidad en las islas occidentales de La Palma y Tenerife, experimentado más de 100 erupciones en épocas recientes, y menos en Lanzarote, Gran Canaria y El Hierro.

RESPONSABILIDAD DEL GOBIERNO DE CANARIAS

Según establece la Ley 2/1985, sobre Protección Civil y la Norma Básica de Protección Civil corresponde al Gobierno de Canarias la responsabilidad de redactar, implantar y aprobar el Plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias por Riesgo Volcánico en el ámbito territorial de Canarias.

Asimismo, será responsabilidad del Gobierno de Canarias, a través de la Comisión Autonómica de Protección Civil, la homologación de los Planes de Actuación de riesgo volcánico del resto de Administraciones (insular y municipal) que se desarrollen con el objeto de implantar el presente Plan PEVOLCA.

Además, el Ejecutivo regional deberá ajustar en base a las responsabilidades de las Consejerías competentes las acciones requeridas para incorporar en los planes de autoprotección y emergencias de colegios, centros socio-sanitarios, recintos deportivos, centros comerciales, áreas residenciales e industriales, en zonas de riesgo y su relación con los órganos responsables de los Cabildos Insulares y Municipios.

La administración autonómica, con la coordinación de los cabildos, exigirá a las diferentes instituciones y empresas responsables de la prestación de los servicios esenciales de electricidad, aguas, telefonía fija y móvil, combustibles, transporte etc. el Plan de Emergencias que asegure la suplencia continua del servicio.

Por otra parte, el Gobierno autonómico será responsable de coordinar la unificación de los planes de actuación relacionados con el proceso de evacuación de las zonas bajo riesgo, con la finalidad de optimizar esfuerzos que aseguren la vida de las personas.