Las Haciendas evitarán que se continúe perdiendo agua en galerías de la Caldera de Taburiente

Europa Press Islas Canarias
Actualizado: viernes, 21 abril 2006 18:00

SANTA CRUZ DE LA PALMA, 21 Abr. (EUROPA PRESS) -

Los Heredamientos de las Haciendas de Argual y Tazacorte han elaborado un interesante proyecto que consiste en la instalación de cierres interiores en las galerías del Parque Nacional de la Caldera de Taburiente, para evitar que se pierdan los recursos hídricos de aquellos embalses subterráneos que afloran tras las perforaciones. La iniciativa podría salir adelante con subvención procedente de Europa.

La administradora general de los Heredamientos, Edelmira Luis Brito, explicó que el proyecto ha pasado por Madrid, donde recibió el visto bueno inicial a través de la iniciativa LIFE, y ahora espera su definitivo impulso en Bruselas.

Bruselas prometió responder a lo largo del presente mes de abril, debiendo financiar el 50 por ciento del proyecto presentado por Brito y su equipo, que cuenta además con la bendición del Patronato del Parque Nacional de la Caldera de Taburiente.

En este recinto natural están perforadas siete galerías "canarias" (horizontales, de dimensiones aproximadas de 1,80 metros de ancho y 2 de alto), con las cuales se drena el acuífero Coebra. La más larga de ellas tiene 1637 metros, y la más corta mide 1020 metros. Todas ellas han alumbrado agua de origen subterráneo a diferentes profundidades.

El objeto del proyecto presentado por los Heredamientos es la ejecución de cuatro cierres artificiales en otras tantas galerías "canarias" emboquilladas en la Caldera. Se pretende regular la salida de los caudales, de forma que su aprovechamiento sea según las previsiones de necesidades, complementariamente, al aprovechamiento del acuífero como embalse subterráneo natural.

La acción posibilita la mejor gestión de las aguas subterráneas de La Palma, mejorando la sostenibilidad del recurso agua. Por otra parte, se aminora el impacto ambiental de las actividades humanas y, por consiguiente, económicas.

En las condiciones actuales, el drenaje se mantiene permanentemente; las variaciones de caudal únicamente se deben a las condiciones de infiltración de las precipitaciones naturales sobre la montera de las galerías. Tal situación dificulta el aprovechamiento óptimo de los caudales alumbrados, por más que estos recojan aguas debajo de las bocaminas, mediante tornaderos de concepción local.

Las aguas procedentes de las galerías, sumadas a las de escorrentía superficial captadas en los tomaderos emplazados en el cauce del barranco de Las Angustias (salida natural de la Caldera de Taburiente), se emplean en los distintos usos habituales, pero mayoritariamente en el riego agrícola, con un volumen anual medio de 10.4 Hm3.

La instalación de los cierres de galerías permitiría disponer de mayores caudales para el regadío estival, al aprovechar aguas almacenadas en el interior del terreno; aumentar los caudales de verano de los arroyos naturales, creciendo la disponibilidad de aguas a favor de la flora y la fauna del Parque Nacional, y minimizar la necesidad de embalses superficiales, aprovechando los naturales existentes y ahorrando sus costes económicos y ambientales.

Según Brito, esta experiencia se puede trasladar al resto de galerías de la isla, "en las que en estos momentos se está perdiendo el agua hasta en tres y cuatro ocasiones durante los meses de verano". Advirtió además que "estamos desaprovechando aguas perfectamente limpias y cristalinas".

Brito señaló finalmente que el proyecto tiene unos beneficios de incalculable valor para la agricultura: "hay que imaginarse que seamos capaces de almacenar bajo tierra millones de pipas de agua y que podamos recargar los acuíferos en los años abundantes para los secos, sin ningún tipo de impacto medioambiental ni inversiones de miles de millones Sería un agua almacenada para utilizar cuando se necesite y que se pone a pie de las fincas con el mismo costo".

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